Licencia de conducción en Colombia cambiaría para siempre: aprueban sistema de puntos
Licencia de conducción en Colombia cambiaría para siempre

La forma en que los conductores colombianos conservan su licencia de conducción podría experimentar uno de los cambios más significativos de los últimos años. La Comisión Sexta del Senado aprobó un proyecto de ley que introduce un sistema de licencias por puntos, una herramienta que busca modificar el comportamiento en las vías mediante un mecanismo de seguimiento continuo a las infracciones de tránsito.

Un sistema basado en la pérdida progresiva de puntos

La reforma parte de una premisa sencilla: todos los conductores comenzarán con un puntaje asignado al recibir su licencia. Ese capital inicial se irá reduciendo cada vez que las autoridades registren una infracción de tránsito. De acuerdo con la explicación entregada por el senador Julio Alberto Elías Vidal, el sistema funcionará mediante una disminución gradual de puntos asociada al historial de comportamiento de cada conductor. La acumulación de infracciones llevará a una reducción progresiva hasta llegar al límite establecido por la norma.

"A medida que comete una infracción, se le van reduciendo los puntos hasta que llegue a 0. Cuando llegue a 0, obviamente, se le cancela la licencia. Licencia que puede volver a sacar, pero si es reincidente, terminará perdiéndola con el tiempo. Esto es educación sin sanciones pecuniarias, que no estamos tocando con este proyecto", explicó el congresista durante la discusión de la iniciativa.

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Uno de los aspectos destacados por los impulsores de la propuesta es que el esquema de puntos operará de manera paralela al régimen vigente de multas y sanciones económicas. Es decir, la reforma no modifica los castigos monetarios contemplados actualmente para las distintas infracciones, sino que incorpora un mecanismo adicional enfocado en el historial de conducción.

La lógica del modelo consiste en que cada conducta indebida tenga efectos acumulativos en el tiempo. Bajo este esquema, un conductor que incurra repetidamente en faltas podría enfrentar consecuencias más severas que otro que cometa una infracción aislada. Los promotores consideran que esta metodología permite identificar patrones de comportamiento y actuar sobre ellos antes de que se conviertan en un factor de riesgo permanente para la seguridad vial.

La apuesta por la educación y el cambio de conducta

Durante el debate legislativo, varios congresistas coincidieron en que el proyecto busca ir más allá de un esquema sancionatorio tradicional. La discusión se centró en la posibilidad de utilizar el sistema de puntos como una herramienta para promover hábitos de conducción más seguros. La senadora Soledad Tamayo señaló que el proyecto incorpora un componente preventivo dirigido especialmente a quienes ingresan por primera vez al sistema vial como conductores.

"Este es un proyecto de ley que no solamente es sancionatorio, sino que va orientado a cambiar el comportamiento de los conductores, prevenir la reincidencia y acompañar de manera progresiva a quienes, por primera vez, hacen sus trámites al sistema vial como conductores", manifestó.

La iniciativa contempla el concepto de licenciamiento gradual, una figura que busca fortalecer el acompañamiento y seguimiento de los conductores a medida que adquieren experiencia en las vías. Este enfoque pretende combinar el control de infracciones con procesos orientados a la formación y la responsabilidad vial.

En ese mismo sentido, la senadora Sandra Jaimes destacó que la recuperación de puntos no estaría desligada de actividades de capacitación. Según explicó, la experiencia internacional muestra que los sistemas de puntos suelen vincularse a programas de educación vial y reentrenamiento.

"Incentiva la educación y la corrección. Entonces, en muchos países la recuperación de puntos está asociada a cursos de seguridad vial, pero de verdad, verdad, formación y también reentrenamiento. Y no se trata solo de castigar, se trata de transformar esas conductas", afirmó.

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La posibilidad de recuperar parte del puntaje perdido mediante procesos formativos introduce un componente pedagógico dentro del sistema. La intención es que los conductores puedan corregir comportamientos que derivaron en infracciones y fortalecer conocimientos relacionados con las normas de tránsito y la prevención de accidentes. Para los defensores de la propuesta, este mecanismo permite que la medida no se limite a una acumulación de castigos, sino que incorpore oportunidades de aprendizaje para quienes buscan mantener o recuperar condiciones adecuadas para conducir.

Los desafíos de la implementación y la convivencia con las sanciones actuales

Aunque el proyecto recibió respaldo en la Comisión Sexta, durante el debate también surgieron observaciones sobre los aspectos que deberán analizarse con mayor profundidad en las siguientes etapas legislativas. Uno de los puntos planteados tiene relación con la interacción entre el nuevo sistema de puntos y el régimen sancionatorio que actualmente regula las infracciones de tránsito en Colombia.

El senador Robert Daza expresó su apoyo al avance de la iniciativa, pero advirtió que será necesario revisar cuidadosamente la articulación entre ambos mecanismos para evitar que una misma conducta genere efectos que puedan interpretarse como una duplicidad de sanciones.

"Tendrá que evaluarse con mayor detalle la coordinación de este sistema de puntos con el régimen sancionatorio que se tiene actualmente para que no haya duplicidad en el sancionamiento de las infracciones. Pero yo creo que esto permite avanzar un poco para que haya más tolerancia y para que haya menos agresividad en las carreteras de Colombia", señaló.

La observación abre una discusión sobre la manera en que las autoridades de tránsito administrarán simultáneamente las multas económicas y las reducciones de puntaje. El diseño operativo del sistema será uno de los elementos centrales en las etapas posteriores de análisis legislativo.

Otro desafío estará relacionado con la gestión de los registros y el seguimiento individual de cada conductor. La aplicación efectiva del modelo requerirá mecanismos que permitan actualizar de forma permanente el historial de puntos asociado a cada licencia, así como procedimientos claros para la recuperación de puntajes y la eventual cancelación de permisos.

La propuesta también introduce cambios en la relación entre el conductor y las autoridades de tránsito, al incorporar una evaluación continua basada en el comportamiento acumulado. Bajo este esquema, la licencia dejaría de ser únicamente una autorización para conducir y pasaría a estar vinculada a un sistema de seguimiento permanente.

Con la aprobación en la Comisión Sexta del Senado, el proyecto continúa su recorrido dentro del Congreso. Mientras avanza el debate legislativo, la iniciativa mantiene el foco en la creación de un modelo que combine control, seguimiento y procesos de formación para los conductores, mediante una herramienta que condiciona la permanencia de la licencia al historial de cumplimiento de las normas de tránsito.