Ciudad de Panamá, 5 jun (EFE).- Un tribunal de Panamá otorgó un plazo de un año a la Fiscalía para concluir la investigación del caso de la voladura de un avión comercial panameño ocurrido en 1994, que causó la muerte de 21 personas, en su gran mayoría de origen judío. Este atentado es considerado el peor ataque terrorista sufrido por el país y tiene como principal procesado al colombo-venezolano Ali Zaki Hage Jalil, presunto terrorista vinculado al grupo chií Hizbulá.
Decisión judicial
El Órgano Judicial informó este viernes que el Tribunal Superior de Liquidación de Causas Penales del Primer Distrito Judicial de Panamá elevó a causa compleja este proceso, que involucra a Ali Zaki Hage Jalil, un ciudadano de origen palestino nacido en Colombia y naturalizado venezolano, así como a otros dos acusados cuyas identidades se desconocen.
Además de conceder el término de 12 meses a la Fiscalía Superior de la Sección de Descarga de la Fiscalía Metropolitana para que finalice la investigación sumarial, el tribunal "rechazó la petición del Ministerio Público de mantener en reserva el sumario, toda vez que, según la ley, esa es una facultad discrecional que tiene la propia fiscalía y que puede hacerlo de forma oficiosa".
Detalles del acusado
Ali Zaki Hage Jalil fue detenido el 6 de noviembre de 2025 en la venezolana Isla de Margarita y llegó extraditado a Panamá el pasado 20 de abril para ser procesado por homicidio doloso y delitos contra medios de transporte y comunicación.
En una audiencia celebrada el pasado 27 de abril, se negó a declarar haciendo uso de un derecho constitucional, mientras que su defensa solicitó la prescripción de la acción penal alegando que han transcurrido más de 20 años de los hechos y que ese sería el máximo de la pena aplicable según el Código Penal vigente al momento del atentado, según información de la prensa local.
El atentado
En 1994, el vuelo 901 de la aerolínea panameña Alas Chiricanas explotó a los pocos minutos de despegar del aeropuerto de Colón, la segunda ciudad más grande de Panamá, ubicada en el Caribe, a unos 80 kilómetros de la capital. No hubo supervivientes.
El ciudadano colombiano de origen libanés Lya Jamal fue identificado como el terrorista suicida que hizo detonar la bomba a bordo del avión.
El caso fue cerrado en 2006 y reabierto a raíz de una solicitud formulada en agosto de 2019 por la Fiscalía Superior de Descarga.
Información de Inteligencia de Israel y Estados Unidos aportada a Panamá señala al grupo islamista libanés Hizbulá como responsable del ataque.
El atentado en Panamá tuvo lugar un día después del ataque terrorista con carro bomba que sufrió la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) en Buenos Aires, en el que murieron 85 personas y que también sigue impune.



