El procurador general de la Nación, Gregorio Eljach, condenó enérgicamente la utilización de niños, niñas y adolescentes por parte de grupos armados ilegales en el conflicto armado colombiano. Sus declaraciones surgen luego de que Medicina Legal confirmara que once menores de edad fallecieron en los combates ocurridos el 27 de mayo en la vereda Pipiral, corregimiento de Barranco Colorado, zona rural de San José del Guaviare.
Grave violación al Derecho Internacional Humanitario
Según el procurador, estos hechos constituyen una grave violación al Derecho Internacional Humanitario (DIH), debido a la participación forzada de menores en las hostilidades. Eljach advirtió que este tipo de conductas no pueden ser objeto de amnistías ni beneficios jurídicos, y exigió a las entidades del Gobierno encargadas de la protección de la infancia y la adolescencia que asuman su responsabilidad sin excusas.
“Exijo a los organismos del Gobierno que tienen el compromiso de liderar las políticas públicas dedicadas a la protección de la infancia y la adolescencia, a asumir su responsabilidad, sin excusas, para evitar que estos criminales continúen poniendo a los niños, niñas y adolescentes como parapeto de su guerra fratricida”, señaló el jefe del Ministerio Público.
Identificación de los cuerpos
Medicina Legal informó que culminó el proceso de identificación de 43 de los 48 cuerpos recuperados tras los enfrentamientos entre las disidencias lideradas por alias 'Iván Mordisco' y alias 'Calarcá'. Los análisis forenses establecieron que entre las víctimas hay 39 hombres y 9 mujeres, para un total de 48 fallecidos. Once de las víctimas eran menores de edad: ocho hombres y tres mujeres.
El procurador también recordó que una de las víctimas de estos combates era prima de los hermanitos Mucutuy, lo que resalta la tragedia que viven las comunidades afectadas por la violencia en la región.



