São Paulo, 10 jun (EFE).- Agentes de la Policía Civil y Militar de Brasil lanzaron este miércoles un operativo en una favela de Río de Janeiro con el objetivo de capturar a miembros de una facción criminal acusada de una amplia gama de delitos, que van desde el narcotráfico hasta el monopolio de servicios básicos y la comercialización de pornografía infantil. La acción, que aún está en desarrollo, comenzó en las primeras horas de la mañana en el Complexo da Maré, un enorme conglomerado de 16 favelas ubicado en el norte de la ciudad.
Objetivo: desarticular al Terceiro Comando Puro
El operativo busca desmantelar la estructura financiera y territorial del Terceiro Comando Puro (TCP), un grupo que se disputa el control de la zona con el Comando Vermelho (CV), recientemente designado como organización terrorista por el gobierno de Estados Unidos. Según un comunicado de la Policía Civil, los investigadores identificaron que el TCP operaba una compleja red de seis líneas de negocio ilícito para financiar, fortalecer y expandir su poder.
Delitos que abarcan desde asaltos hasta pornografía infantil
El entramado económico del grupo incluía delitos como asaltos sistemáticos a camiones de mercancías, el control total de los servicios básicos en las comunidades y el comercio digital de material de abuso sexual de menores. Las víctimas de este último delito incluían desde adolescentes hasta bebés menores de un año. Además, la organización obligaba a los residentes de las favelas a consumir exclusivamente sus servicios de distribución de gas, suministro de agua e internet, ejerciendo un control económico total.
Resultados parciales del operativo
Hasta el momento, la Policía Militar ha reportado la detención de tres personas y la incautación de dos fusiles de asalto con doce cargadores, dos granadas, ocho cargadores de pistola, abundante munición, un walkie-talkie y chalecos balísticos. También se detectó que el grupo organizaba fiestas masivas en las comunidades para demostrar poder y lavar dinero, donde vendían drogas y exhibían armamento de alto calibre. Asimismo, implementaron una red organizada de robo de celulares, en la que los ladrones contaban con armas, motos y metas específicas, y respondían a órdenes directas de un responsable que fijaba los precios de reventa.
Órdenes de captura y mandatos de aprehensión
Según medios brasileños, en este operativo las fuerzas de seguridad buscan cumplir 56 órdenes de captura y 42 mandatos de aprehensión. La acción continúa desarrollándose en el Complexo da Maré, una de las zonas más conflictivas de Río de Janeiro.



