Barcelona, 10 jun (EFE).- La consellera de Interior, Núria Parlon, y los altos mandos de los Mossos d'Esquadra se reunirán mañana para analizar estrategias que permitan frenar la creciente violencia del crimen organizado en Cataluña. Este encuentro se produce después de que un hombre fuera asesinado a tiros este miércoles en plena calle Balmes de Barcelona, el tercer homicidio de este tipo en menos de un mes, coincidiendo además con la visita del papa León XIV a la ciudad.
El crimen ocurrió en una zona muy concurrida, a escasos metros de una comisaría de la Policía Nacional y cerca del punto de partida del papamóvil que horas después recorrería las calles del Eixample camino a la Sagrada Familia. La víctima, un varón de aproximadamente 40 años cuya identidad aún se investiga, recibió un disparo en la cabeza por la espalda. El agresor huyó a pie y, pese a las descripciones de los testigos, no ha sido localizado.
Poco después del suceso, la Policía halló en la plaza Gala Placídia, próxima al lugar del crimen, la pistola presuntamente utilizada, junto con un teléfono móvil y un casco de bicicleta que el sospechoso habría empleado para ocultar el arma. Las cámaras de videovigilancia de la zona captaron imágenes del sospechoso, que ya están siendo analizadas por la Policía catalana.
Hipótesis de ajuste de cuentas
Las principales líneas de investigación apuntan a que el asesinato podría ser un ajuste de cuentas relacionado con el crimen organizado o el tráfico de drogas. Esta posibilidad preocupa especialmente a los Mossos, dado que en menos de un mes se han registrado tres homicidios con arma de fuego en Barcelona que podrían estar vinculados a bandas criminales.
El pasado domingo, un hombre murió tiroteado en la calle de la Mineria de la Zona Franca, el mismo lugar donde el 16 de mayo se produjo otro asesinato con pistola. En abril, otro hombre fue asesinado a tiros en la terraza de una cafetería en el barrio del Poble Nou, en un ajuste de cuentas entre grupos criminales vinculados a la guerra entre los clanes mafiosos montenegrinos de Kavac y Skaljari, que desde 2015 ha desatado una espiral de violencia en toda Europa.
Además, el 8 de mayo un hombre de nacionalidad serbia resultó herido de bala en una urbanización de Lloret de Mar (Girona), un suceso que también se investiga como posible ajuste de cuentas entre esos clanes balcánicos.
Reunión de emergencia
Los Mossos han descartado que el crimen de la calle Balmes esté relacionado con la visita del papa, pero no ocultan su preocupación por el incremento de acciones violentas del crimen organizado. Por ello, la consellera Parlon presidirá mañana una sesión informativa con la cúpula policial en la sede del Departamento de Interior para abordar "la evolución de los últimos hechos violentos relacionados con organizaciones de crimen organizado".
A la reunión asistirán el director general de la Policía, Josep Lluís Trapero; el intendente de la Prefectura, Antoni Rodríguez; y el comisario jefe de los Mossos, Miquel Esquius.
El asesinato de esta mañana coincidió con uno de los mayores despliegues policiales en Barcelona en los últimos años: 6.100 agentes de los Mossos y la Guardia Urbana blindaron el itinerario del papamóvil de León XIV hacia la Sagrada Familia, colofón de su visita a Cataluña.



