Dos mujeres señaladas de integrar la subestructura San Juan del Clan del Golfo fueron enviadas a la cárcel mientras avanza el proceso judicial en su contra. Según las autoridades, estarían implicadas en el reclutamiento de personas para fortalecer las estructuras armadas ilegales de esa organización en diferentes municipios del departamento del Chocó.
Identificación de las detenidas
Se trata de Mariela Isabel Garnot Mena y Yennys del Carmen Gaviria Cañavera, quienes fueron capturadas en operativos adelantados por el Gaula de la Policía Nacional. De acuerdo con la investigación de la Fiscalía, Mariela Isabel Garnot Mena tendría un papel clave dentro de la organización criminal, al encargarse de coordinar el transporte de las personas reclutadas, administrar los recursos económicos destinados a esta actividad ilegal y facilitar las comunicaciones entre los cabecillas. Además, estaría involucrada en el almacenamiento y envío de uniformes y otros elementos de uso exclusivo de la Fuerza Pública.
Rol de la segunda implicada
Por su parte, Yennys del Carmen Gaviria Cañavera es señalada de identificar y persuadir a jóvenes en sectores urbanos de Montería, Córdoba, para vincularlos al Clan del Golfo y coordinar posteriormente su traslado hacia el departamento del Chocó, donde serían incorporados a la estructura armada ilegal. Este modus operandi incluye el reclutamiento forzado de menores de edad, según las autoridades.
Incautaciones durante allanamiento
Durante una diligencia de registro y allanamiento adelantada en Istmina, Chocó, las autoridades incautaron seis prendas, cuatro bufandas y cuatro pañoletas pixeladas, con características similares a las utilizadas por las Fuerzas Militares. Estos elementos hacen parte del material probatorio recopilado en la investigación y refuerzan los señalamientos contra las detenidas.
Imputación de cargos
Una fiscal de la Dirección Especializada contra las Organizaciones Criminales presentó a las dos mujeres ante un juez de control de garantías y les imputó los delitos de concierto para delinquir agravado y utilización ilegal de uniformes e insignias. Para la Fiscalía, las implicadas habrían participado en actividades destinadas a fortalecer la capacidad operativa del grupo armado mediante la captación y traslado de nuevos integrantes.
Durante las audiencias judiciales, las procesadas no aceptaron los cargos formulados por el ente acusador. Ahora permanecerán en prisión mientras se desarrolla el proceso en su contra.



