¿Es la dieta mediterránea un milagro? Experto responde
¿Es la dieta mediterránea un milagro?

Es probable que en los últimos años haya escuchado sobre la dieta mediterránea. Se trata, básicamente, de una forma de alimentación a base de plantas con pequeñas cantidades de carnes, en particular aquellas blancas —pollo y pescado—. Un artículo de la revista Nature, publicado hace un par de años, la describe como un sistema de alimentación “anterior a la globalización” y dice que está asociada a una mejor salud.

¿Qué es la dieta mediterránea?

La dieta mediterránea no es una invención moderna, sino un patrón alimentario tradicional de países como Grecia, Italia y España. Se caracteriza por un alto consumo de frutas, verduras, legumbres, cereales integrales, frutos secos y aceite de oliva como principal fuente de grasa. Incluye cantidades moderadas de pescado, mariscos y lácteos, y bajas de carnes rojas y procesadas.

Beneficios respaldados por la ciencia

Ruiz-Canela, investigador de la Universidad de Navarra, ha estudiado por más de dos décadas los efectos de esta dieta. Sus estudios, publicados en revistas como Nature y New England Journal of Medicine, muestran que la dieta mediterránea reduce el riesgo de enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2 y ciertos tipos de cáncer. También se asocia con una mejor salud cognitiva y longevidad.

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¿Es una dieta milagro?

Aunque los beneficios son claros, Ruiz-Canela advierte que no existe una “dieta milagro”. La dieta mediterránea no es una solución rápida para bajar de peso, sino un estilo de vida saludable a largo plazo. Su efectividad depende de combinarla con actividad física regular y evitar el consumo excesivo de calorías.

¿Puede aplicarse fuera del Mediterráneo?

Una pregunta común es si esta dieta, ligada a una región específica, puede adaptarse a otros contextos. La respuesta es sí, siempre que se respeten sus principios: priorizar alimentos vegetales, grasas saludables y proteínas magras. En Colombia, por ejemplo, se puede reemplazar el aceite de oliva por aguacate o aceite de canola, y el pescado por opciones locales como la mojarra.

Recomendaciones para empezar

  • Incluir frutas y verduras en cada comida.
  • Usar aceite de oliva virgen extra como principal grasa.
  • Consumir pescado al menos dos veces por semana.
  • Limitar carnes rojas a unas pocas veces al mes.
  • Evitar alimentos ultraprocesados y azúcares añadidos.

En conclusión, la dieta mediterránea es una opción saludable y sostenible, pero no un milagro. Requiere compromiso y adaptación a los recursos locales para obtener sus beneficios.

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