Un equipo de investigadores de la Universidad de La Sabana realizó una revisión científica del aceite de Aparicio, un ungüento tradicional español mencionado en la obra Don Quijote de la Mancha. El estudio, publicado recientemente, analizó la composición histórica del remedio y evaluó la efectividad de sus ingredientes a la luz de la ciencia moderna.
El origen del aceite de Aparicio
En el capítulo XLII de la segunda parte de Don Quijote, Cervantes describe cómo el protagonista, tras ser arañado por gatos, es curado con aceite de Aparicio. Este ungüento debe su nombre a Aparicio de Zubia, un curandero español del siglo XVI. La receta original se encontraba en el tomo II del Formulario Universal o Guía práctica del Médico, del Cirujano y del Farmacéutico, escrito por Francisco Álvarez Algaladonde.
Composición del ungüento
Los investigadores lograron reconstruir la composición del aceite, que incluía aceite de oliva, romero, ruda, hierba de San Juan, mirra, trementina, resina de enebro y lombrices terrestres. Cada ingrediente fue analizado por separado para determinar sus propiedades medicinales.
Propiedades científicas de los ingredientes
El estudio encontró que varios componentes tienen efectos beneficiosos comprobados. El romero posee propiedades antiinflamatorias; la ruda actúa como antiséptico y antiinflamatorio; la hierba de San Juan favorece la cicatrización gracias a su contenido de antioxidantes y su capacidad para estimular la producción de colágeno y fibroblastos. La mirra también mostró propiedades antisépticas y cicatrizantes, mientras que la resina de enebro ayuda a limpiar heridas y tiene efectos antiinflamatorios y antimicrobianos.
Ingredientes controvertidos
Sin embargo, no todos los ingredientes resultaron seguros. La trementina, aunque históricamente usada como antiséptico, puede causar toxicidad e irritación en la piel y mucosas. Las lombrices terrestres, por su parte, podrían tener algún beneficio en la cicatrización, similar al uso actual de sanguijuelas en ciertos tratamientos, pero su efectividad depende del tipo de herida.
Implicaciones para la medicina moderna
La doctora Lina Gómez, experta en medicina regenerativa de la Universidad de La Sabana, señaló que muchos principios activos del aceite de Aparicio se siguen utilizando hoy de forma más científica y controlada. El estudio abre la puerta al desarrollo de nuevos productos que aprovechen los ingredientes efectivos y descarten los tóxicos.
El doctor Julio César Martínez, jefe del departamento de Biociencias, agregó que la investigación permitió explorar cómo la intuición de los boticarios antiguos, aunque a veces acertada, también incluía elementos peligrosos. "Hoy sabemos que la trementina no debería usarse", afirmó.
Legado del aceite de Aparicio
Según la leyenda, tras la muerte de Aparicio de Zubia, su esposa vendió la receta al rey Felipe II a cambio de una pensión. El ungüento nunca se industrializó y desapareció con la llegada de los antibióticos modernos. No obstante, este estudio demuestra que el conocimiento tradicional puede inspirar avances científicos actuales.
Los investigadores concluyeron que, para su época, el aceite de Aparicio probablemente era efectivo, especialmente comparado con las limitadas opciones médicas disponibles entre los siglos XVI y XVII. La investigación fue liderada por María Alejandra Gómez y contó con el apoyo de la Universidad de La Sabana.



