Ciudad de México, 4 jun (EFE).- Integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) tomaron este jueves las casetas de cobro de algunas autopistas en el centro y sur de México, permitiendo el libre tránsito de vehículos en ambos sentidos, como parte de sus movilizaciones para exigir mejoras laborales.
Exigencias de los docentes
Los docentes exigen la abrogación de la Ley del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (Issste) y demandan atención a pendientes relacionados con la reforma educativa impulsada durante el gobierno del expresidente Enrique Peña Nieto (2012-2018). Así, continúan su jornada de protestas iniciada el lunes como parte de un paro nacional.
Participación y desarrollo de la protesta
De acuerdo con reportes, más de 300 docentes participaron en la protesta, aunque el número de manifestantes seguía en aumento. Los integrantes de la CNTE llegaron a las casetas de la autopista México-Puebla poco después de las 10:30 hora local (16:30 GMT), donde corearon consignas y reiteraron sus exigencias al Gobierno federal.
Como parte de la acción, los maestros se colocaron en cada caseta, levantaron las plumas de acceso e invitaron a los conductores a transitar sin pagar. En Oaxaca, dieron paso libre en los accesos de La Venta; en Chiapas y Zacatecas también hubo acceso libre. En Guerrero, docentes tomaron la plaza de cobro de Palo Blanco, en Chilpancingo, y dieron paso libre a automovilistas, transporte de carga y autobuses en ambos sentidos.
Desarrollo pacífico
Hasta el momento, la movilización se desarrollaba de manera pacífica, sin incidentes ni afectaciones relevantes a la circulación vehicular. La CNTE mantiene protestas y acciones de presión en varios puntos del país para demandar cambios en el sistema de pensiones y seguridad social de los trabajadores del Estado, así como atención a sus condiciones laborales y educativas.
Contexto de las movilizaciones
La protesta ocurre en medio de una escalada de movilizaciones de la CNTE, después de que la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, afirmara que los actos violentos en algunas manifestaciones del magisterio disidente buscan provocar una respuesta represiva de su Gobierno, posibilidad que descartó categóricamente. Sus declaraciones se dieron luego de que presuntos integrantes de la organización irrumpieran el miércoles en instalaciones de la Secretaría de Educación Pública (SEP) en Ciudad de México, donde causaron destrozos, pintas y colocaron pancartas con sus demandas.



