Barcelona, 10 jun (EFE).- La madre del bebé que sufrió maltrato en Barcelona confesó a sus amigas que consideraba "echar de casa" a su esposo porque "no le gustaba cómo trataba" al pequeño, según declararon dos amigas que también notaron tristeza en la mujer durante el embarazo y el nacimiento del niño.
Declaraciones ante el juez
Las dos amigas testificaron este miércoles ante el juez de la sección de Violencia contra la Infancia y la Adolescencia de Barcelona, que investiga la presunta agresión sexual y malos tratos al bebé. Los padres ingresaron en prisión por estos hechos.
El padre permanece encarcelado, mientras que la madre fue liberada en mayo con medidas cautelares.
Estado del menor
El bebé, actualmente bajo la tutela de la Generalitat y en una familia de acogida, ingresó el 16 de marzo en el Hospital Vall d'Hebron con apenas un mes de vida. Presentaba signos de posible agresión sexual y lesiones graves que le dejarán secuelas de por vida. La madre trabajaba como enfermera en el mismo hospital.
Mensaje de WhatsApp
El 9 de marzo, días antes del ingreso, la madre escribió en un grupo de WhatsApp con las dos amigas, también enfermeras en Vall d'Hebron, que "se estaba planteando echar de casa" a su marido porque "no le gustaba como trataba al bebé", según fuentes jurídicas. Aunque se quejaba del trato, nunca mencionó maltrato físico.
El mensaje fue enviado antes del ingreso del menor, aunque el niño ya presentaba heridas de evolución.
Llamada desde detención
Las amigas revelaron que la madre, estando detenida, las llamó para preguntar qué había escrito exactamente en ese mensaje, ya que su móvil había sido intervenido por los Mossos d'Esquadra.
Ambas dijeron no entender por qué la madre llevó al niño por varios hospitales antes de ingresar en urgencias de Vall d'Hebron, donde ella trabajaba, sin explicar los motivos.
Relación de pareja
Las amigas testificaron que "la pareja no iba bien" y que ella se quejaba del trato de él hacia ella. Además, señalaron que la mujer estaba más involucrada en el embarazo, mientras que él no lo tenía claro. Durante el embarazo y el nacimiento, notaron que ella "estaba triste", sin entusiasmo.
Testimonio de una vecina
Una vecina declaró que el 4 de marzo, en una conversación informal, la madre dijo, en presencia del marido, que era "un manazas" con el bebé. "No se da cuenta de las manazas que tiene", comentó, y el padre no se ofendió.
Actitud de los padres
La trabajadora social de Vall d'Hebron que medió con la pareja explicó que los padres no dieron explicaciones sobre las lesiones del bebé y mostraron un "creciente enfado" al sentirse cuestionados.
Decisión judicial
En mayo, la justicia dejó en libertad provisional a la madre por falta de indicios de participación en las agresiones, aunque era consciente de ellas. El padre sigue en prisión como presunto autor de las lesiones.



