Ciudad de México, 3 jun (EFE).- Organizaciones como Amnistía Internacional (AI), Artículo 19 y Reporteros Sin Fronteras (RSF) condenaron enérgicamente el secuestro de la periodista mexicana Roxana Berenice Guzmán, ocurrido el 2 de junio en el estado de Veracruz, ubicado en el este del país. Los organismos internacionales exigieron a las autoridades federales y estatales que desplieguen todos los recursos necesarios para su búsqueda y que mantengan informada a la familia de la comunicadora sobre el avance de las investigaciones.
Guzmán, quien se desempeña como directora y reportera del medio Pulso Informativo del Sureste, fue privada de su libertad en el municipio de Nanchital después de que un grupo de hombres armados irrumpiera violentamente en su domicilio. El rapto quedó registrado en video y fue difundido ampliamente en redes sociales, lo que generó una ola de indignación y solidaridad.
Exigencias de las organizaciones
Desde el momento de su desaparición, Artículo 19 exigió a las autoridades federales y estatales actuar con la máxima diligencia y coordinación para garantizar su pronta localización con vida. La organización solicitó que su labor periodística sea considerada como una línea prioritaria de investigación y que se aplique el Protocolo Homologado de Investigación de Delitos contra la Libertad de Expresión. En un comunicado, Artículo 19 enfatizó la necesidad de que las autoridades investiguen el posible vínculo entre el secuestro y el trabajo de la periodista.
Amnistía Internacional se sumó a esta demanda, destacando que el Gobierno de México tiene la obligación de actuar de manera inmediata para proteger su integridad y esclarecer los hechos. En su cuenta oficial de X, AI publicó: "El secuestro de una periodista no solo pone en riesgo su vida, libertad e integridad; también representa una amenaza a la libertad de expresión y al derecho de la sociedad a estar informada". La organización hizo un llamado a las autoridades para que garanticen la seguridad de Guzmán y de todos los periodistas en el país.
Contexto de violencia en Veracruz
Reporteros Sin Fronteras advirtió que Nanchital es un punto rojo para ejercer el periodismo. Guzmán, a través de su medio informativo con cerca de 20.000 seguidores, difundía temas delicados relacionados con la política municipal, secuestros, desapariciones y denuncias ciudadanas en Veracruz, una de las regiones más peligrosas del mundo para la profesión. Artur Romeu, director de RSF para América Latina, afirmó en un comunicado: "Dada la naturaleza de sus reportajes y el contexto en el que trabaja, sus actividades periodísticas recientes deben considerarse una línea prioritaria de investigación".
La organización también confirmó que la Fiscalía General del Estado de Veracruz abrió una investigación y desplegó a fiscales, peritos y agentes de la policía ministerial, así como elementos de la Marina y la Guardia Nacional. Además, la Comisión Estatal para la Atención y Protección de los Periodistas de Veracruz (CEAPP) envió un equipo al lugar para brindar apoyo a su familia. Según medios nacionales, Guzmán ya había solicitado ayuda a la CEAPP después de denunciar un presunto acoso por parte de un funcionario municipal.
Antecedentes y situación de la prensa en México
RSF destacó que Carlos Fernández Escalante, pareja de Guzmán, fue asesinado a tiros en Nanchital en 2017, lo que obligó a la periodista a pasar varios años fuera de Veracruz. La organización señaló que al menos 28 periodistas se encuentran actualmente desaparecidos en México, una de las manifestaciones más extremas de la violencia contra el derecho a informar. Además, el país ocupa el puesto 122 de 180 países en la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa 2026 de RSF, lo que refleja la grave crisis que enfrenta el gremio periodístico.
El secuestro de Roxana Berenice Guzmán pone de relieve la vulnerabilidad de los periodistas en México, donde la violencia y la impunidad son constantes. Las organizaciones internacionales continúan presionando a las autoridades para que actúen con celeridad y transparencia, mientras la comunidad periodística espera noticias sobre su paradero.



