Madrid, 7 jun (EFE).- La Audiencia Nacional retoma este martes el juicio del caso Kitchen, en el que el acusado José Manuel Villarejo continuará respondiendo a las preguntas del fiscal César de Rivas, después de que hayan salido a la luz que, según la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, mantuvo varias reuniones con la exmilitante del PSOE Leire Díez en el verano de 2024.
Contexto del caso Kitchen
Villarejo es uno de los diez acusados en esta causa, en la que se enjuicia una presunta trama parapolicial destinada a espiar al extesorero del PP Luis Bárcenas y sustraerle documentación que pudiera resultar incriminatoria para el Partido Popular entre 2013 y 2015, bajo el primer Gobierno de Mariano Rajoy.
El excomisario comenzó a prestar declaración como acusado el pasado 1 de junio, cuando no terminó el interrogatorio del Ministerio Público. Además, el martes también responderá a las preguntas de su abogado defensor, Antonio García Cabrera. Ambos han aparecido recientemente en informaciones sobre el caso de Leire Díez, en el que la Audiencia Nacional investiga maniobras de una supuesta trama criminal liderada por el ex secretario de Organización del PSOE Santos Cerdán y coordinada por la exmilitante socialista para desestabilizar causas judiciales que afectaban al PSOE y al Gobierno.
Declaraciones y revelaciones
Villarejo ya habló en su declaración del pasado 1 de junio sobre las cloacas del PSOE, porque en la causa se han aceptado como pruebas audios aportados a la Justicia por el empresario Javier Pérez Dolset, también investigado por esta trama. Ahora ha trascendido la investigación de la Guardia Civil, que considera que Villarejo se reunió con Leire Díez varias veces en el verano de 2024, y que ella le ofreció un pacto con la Fiscalía que implicaba no entrar en la cárcel a cambio de información.
En un mensaje del 16 de julio de 2024, Leire Díez escribió a Juan Manuel Serrano, expresidente de Correos y jefe de gabinete de Sánchez en el PSOE entre 2014 y 2018: "El de la boina ha dado algunos papeles muy buenos para el jefe". Los investigadores han accedido a las anotaciones de Díez, y en una de ellas, de enero de 2025, se indicaba que se había alcanzado un pacto con Villarejo para que este facilitara audios y grabaciones contra el juez Manuel Marchena, la cúpula del Gobierno de Rajoy, e incluso sobre el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, y las elecciones gallegas de 2012.
Los agentes también han accedido a mensajes en los que el letrado de Villarejo trasladaba las negativas del fiscal encargado del caso, César de Rivas, a un pacto, así como documentos en los que Díez hablaba de "incumplimientos" respecto a Villarejo o sobre el ex secretario de Estado de Seguridad Francisco Martínez, a quien la exmilitante también ofreció un pacto para evitar la cárcel a cambio de información.
Desarrollo del juicio
En su primer día de declaración sobre el caso Kitchen, Villarejo sostuvo que la operación era oficial y correcta, y que pretendía localizar bienes en el extranjero de Bárcenas e información relevante para altas instancias del Estado, en concreto sobre el rey emérito Juan Carlos I, aunque a su juicio el entonces presidente del Gobierno Mariano Rajoy se aprovechó para "si había algo que le afecta a él también trincarlo".
Villarejo, que enfrenta una petición de 19 años de cárcel por parte de la Fiscalía, es el cuarto acusado en prestar declaración, tras el exministro del Interior Jorge Fernández Díaz, su ex número dos Francisco Martínez y el ex director adjunto operativo (DAO) de la Policía Nacional Eugenio Pino.
Tras la declaración de Villarejo, llegará el turno del que fuera jefe de Asuntos Internos de la Policía, Marcelino Martín Blas; el inspector Andrés Gómez Gordo; y Sergio Ríos, el conductor de Bárcenas que fue captado como confidente de la trama y que después logró convertirse en policía tras superar una oposición.
En este juicio, que esta semana se celebrará únicamente el martes y que acumula jornadas de retraso, los últimos acusados en declarar serán tres agentes contra los que no presentó acusación la Fiscalía: el inspector José Luis Olivera, José Ángel Fuentes Gago y Bonifacio Díaz Sevillano.



