La prescripción es una figura jurídica fundamental en el derecho colombiano que permite la extinción o adquisición de derechos por el paso del tiempo. Se divide en dos tipos principales: prescripción extintiva y prescripción adquisitiva.
¿Qué es la prescripción extintiva?
La prescripción extintiva, también conocida como liberatoria, es el mecanismo mediante el cual una obligación o acción legal se extingue por el transcurso del tiempo sin que el titular del derecho haya ejercido las acciones correspondientes. Por ejemplo, si una persona tiene una deuda y el acreedor no la cobra judicialmente dentro del plazo establecido por la ley, el deudor puede oponer la excepción de prescripción para no pagar.
Plazos comunes en Colombia
- Acciones personales: 3 años (artículo 2536 del Código Civil).
- Acciones reales: 10 años para bienes muebles e inmuebles.
- Hipoteca: 10 años desde que la obligación es exigible.
- Honorarios de abogados: 3 años.
- Servicios públicos: 5 años para facturas de servicios.
Es importante destacar que la prescripción no opera de manera automática; debe ser alegada por la parte interesada ante un juez. Una vez que se declara prescrita la acción, el deudor queda liberado de la obligación.
Prescripción adquisitiva o usucapión
La prescripción adquisitiva permite a una persona adquirir la propiedad de un bien por haberlo poseído de manera continua, pacífica y pública durante un tiempo determinado. En Colombia, los plazos son:
- Ordinaria: 5 años si se tiene justo título y buena fe.
- Extraordinaria: 10 años sin necesidad de título ni buena fe.
Para que opere la usucapión, la posesión debe ser ejercida como dueño, sin reconocer dominio ajeno, y sin interrupciones. Una vez cumplido el plazo, el poseedor puede solicitar judicialmente que se declare su dominio.
¿Para qué sirve la prescripción?
La prescripción cumple varias funciones en el ordenamiento jurídico:
- Seguridad jurídica: Evita que las relaciones jurídicas queden indefinidamente abiertas.
- Cerciorar derechos: Protege a quien ha actuado con diligencia y sanciona la inactividad del titular.
- Paz social: Impide que se reclamen obligaciones muy antiguas, lo que podría generar conflictos probatorios.
En conclusión, la prescripción es una herramienta legal que equilibra los intereses de las partes y promueve la certeza en las relaciones jurídicas. Es recomendable consultar a un abogado para conocer los plazos exactos aplicables a cada caso, ya que existen excepciones y reglas especiales.



