Indignación en el norte de Barranquilla por brutal agresión de niñera a una menor
Una familia del norte de Barranquilla ha denunciado públicamente a la niñera que cuidaba de su hija menor de edad, después de descubrir a través de cámaras de seguridad que la mujer la agredía de forma reiterada y violenta. El caso ha generado gran indignación en la comunidad y ha puesto en alerta a otras familias sobre los riesgos de delegar el cuidado de los hijos incluso con referencias previas.
La denuncia y las pruebas
Según el relato de los padres, la menor comenzó a mostrar cambios bruscos en su comportamiento, episodios de llanto inexplicable y gestos de temor. Ante estas señales, decidieron revisar las grabaciones de las cámaras de seguridad instaladas en su hogar. Lo que encontraron los alarmó profundamente: en los videos se observa a la niñera, identificada como Angie Judith Hernández Aragón, jalando bruscamente a la niña, arrastrándola por el suelo, apretándola con fuerza y propinándole golpes directos. Los padres destacan que la actitud de la mujer era particularmente perturbadora, mostrando un rostro rígido y sin compasión, como si descargara su frustración sobre la menor indefensa.
La mujer señalada
Angie Judith Hernández Aragón había llegado al hogar con referencias de anteriores empleadores, lo que inicialmente generó confianza en la familia. Sin embargo, las imágenes demuestran que esa confianza fue traicionada. Hasta el momento, la mujer no se ha pronunciado públicamente sobre las acusaciones, y las autoridades no han informado sobre la apertura de un proceso judicial formal.
Llamado de alerta a otras familias
Los padres decidieron hacer pública la denuncia no solo como una acción individual, sino como una advertencia para otras familias. En sus palabras, la difusión busca poner en alerta sobre la importancia de observar cambios de conducta en los niños y de no confiar ciegamente en referencias o recomendaciones. El caso también resalta la fragilidad de los entornos de cuidado cuando la supervisión falla o la violencia se oculta tras rutinas aparentemente normales.



