El dengue mantiene en alerta a las autoridades sanitarias del Atlántico. Aunque los contagios han disminuido en comparación con el año anterior, cinco municipios permanecen en estado de alerta y otros 12 continúan en brote tipo I, lo que evidencia una circulación activa del virus en la región.
Cifras actuales del dengue en el Atlántico
Según la Secretaría de Salud departamental, en lo que va de 2026 se han notificado 3.441 casos de dengue, lo que representa una reducción del 38,5 % frente al mismo período de 2025. Sin embargo, la dispersión geográfica del virus y la presencia de criaderos mantienen el riesgo epidemiológico elevado.
Los municipios en brote tipo I son: Baranoa, Juan de Acosta, Luruaco, Manatí, Palmar de Varela, Ponedera, Repelón, Sabanagrande, Sabanalarga, Santa Lucía, Santo Tomás y Soledad. En estado de alerta se encuentran Campo de la Cruz, Galapa, Candelaria, Malambo y Tubará.
Inspecciones y criaderos identificados
Como parte del control sanitario, el programa de Enfermedades Transmitidas por Vectores ha realizado más de 103.000 inspecciones domiciliarias en 19 municipios. En estos operativos se identificaron más de 7.000 viviendas con presencia de criaderos del mosquito Aedes aegypti, principal transmisor del dengue.
Los focos más frecuentes siguen siendo los tanques sin tapa, las albercas con agua almacenada y llantas o recipientes en desuso. Las intervenciones también incluyeron instituciones educativas, centros de salud, cementerios y empresas, con un alcance superior a 301.000 personas.
A pesar del número de casos, el departamento mantiene una tasa de incidencia de 80,3 por cada 100.000 habitantes, inferior al promedio nacional, que se ubica en 124,4. No obstante, las autoridades advierten que los municipios en brote y alerta requieren seguimiento constante, especialmente en zonas donde el almacenamiento de agua es recurrente.
Factores que favorecen la transmisión
Distintos expertos señalan que las condiciones climáticas actuales están incidiendo directamente en la proliferación del mosquito. Las altas temperaturas y la acumulación de agua en recipientes generan un entorno adecuado para el ciclo del vector. El dengue se presenta durante todo el año, pero aumenta cuando se dan cambios de temperatura, especialmente en periodos secos o previos a fenómenos como El Niño, actualmente en curso. El riesgo es mayor en comunidades donde se almacena agua de manera prolongada, sobre todo en zonas rurales o cercanas a fuentes hídricas.
Recomendaciones para la población
La Secretaría de Salud reiteró que el control del dengue depende en gran parte de las acciones en los hogares. Entre las recomendaciones principales están:
- Mantener tapados y lavados los depósitos de agua.
- Eliminar recipientes que acumulen líquido.
- Disponer correctamente los residuos sólidos.
- Evitar la automedicación.
- Consultar de inmediato ante síntomas como fiebre, dolor abdominal, vómito o sangrado.
Intervención en Malambo
En municipios como Malambo, que se encuentra en estado de alerta, las autoridades han intensificado las jornadas casa a casa para eliminar criaderos y aplicar controles larvarios. Además, se adelanta un plan de vacunación dirigido a más de 200 menores con esquema iniciado, y una cobertura proyectada de 1.890 niños de 9 años en instituciones educativas.
El balance muestra una tendencia a la baja frente a 2025, pero con focos activos que obligan a mantener las medidas. La capacidad de reducir los contagios dependerá principalmente del control de criaderos en viviendas y espacios comunitarios.



