Durante el fin de semana de las elecciones presidenciales de 2026, la Policía Metropolitana de Barranquilla (MEBAR) reportó la captura de 26 personas y la incautación de más de 200 armas, en el marco de un robusto dispositivo de seguridad que incluyó restricciones especiales y un control institucional reforzado del orden público.
Resultados operativos en contexto de alta vigilancia
Según el informe oficial, de las 26 personas capturadas, 24 fueron detenidas en flagrancia y dos mediante orden judicial. Estos resultados se obtuvieron en un escenario de vigilancia intensificada, con presencia policial en zonas estratégicas, puestos de votación, corredores viales y sectores identificados con alta incidencia delictiva.
Las autoridades decomisaron 2 armas de fuego y 201 armas blancas, lo que refleja el enfoque en controles urbanos de proximidad, especialmente en áreas residenciales y comerciales donde se concentra la interacción social durante los fines de semana.
Atención ciudadana y medidas correctivas
El Centro Automático de Despacho (CAD) registró 7.777 llamadas de la ciudadanía, que derivaron en atenciones por convivencia, conflictos vecinales y alteraciones del orden público. Como resultado, 152 personas fueron trasladadas a la Unidad de Convivencia y Justicia (UCJ) y se impusieron 705 comparendos por comportamientos contrarios a la convivencia, en aplicación de la Ley 1801 de 2016.
Jornada electoral sin incidentes de alto impacto
La Policía Metropolitana destacó que no se registraron hechos de alto impacto que alteraran el normal desarrollo de las votaciones. El proceso transcurrió en condiciones de seguridad, con acompañamiento institucional en los puntos de votación del área metropolitana. Este resultado es relevante en un contexto nacional donde históricamente las elecciones implican riesgos de disturbios o delitos electorales.
El despliegue incluyó presencia en barrios priorizados, control en zonas comerciales y de alta afluencia, acompañamiento a la logística electoral, verificación de la ley seca y restricciones de movilidad. La operación responde a la necesidad de mantener el control territorial en una ciudad con dinámicas complejas de seguridad, como extorsión, hurto y disputas entre estructuras criminales.
Análisis del balance: control sin grandes alteraciones
Aunque el balance es positivo, las cifras revelan que persistieron conductas contrarias a la convivencia que requirieron intervención policial. El alto volumen de llamadas al 123 confirma una demanda intensa de atención en tiempo real, típica de fines de semana atípicos como el electoral. No obstante, la ausencia de hechos de alto impacto durante la votación se mantiene como el principal indicador de estabilidad.
El comandante de la MEBAR, Miguel Andrés Camelo Sánchez, señaló que estos resultados forman parte de una estrategia sostenida de intervención contra los principales fenómenos delictivos en la ciudad. La institución reiteró que los operativos continuarán en sectores priorizados del área metropolitana, con énfasis en prevención, control y respuesta a los factores que afectan la seguridad ciudadana.



