Hobby Dogging: la insólita tendencia de pasear perros imaginarios que se viraliza
Hobby Dogging: la tendencia de pasear perros imaginarios

Hobby Dogging: la insólita tendencia de pasear perros imaginarios que se viraliza

En las calles de ciudades como Berlín, una escena cada vez más común desconcierta a los transeúntes: personas caminan con correas firmemente sujetas en la mano, se detienen, miran hacia abajo, dan órdenes y continúan su recorrido. Pero no hay ningún perro al otro extremo de la correa.

¿Qué es el Hobby Dogging?

Esta práctica, conocida como Hobby Dogging, se ha convertido en una tendencia viral en redes sociales, expandiéndose desde Europa hacia otras partes del mundo. Los participantes utilizan correas y arneses reales, a menudo reforzados con alambre, para generar la apariencia de tensión que simula un animal tirando del otro extremo.

La dinámica está inspirada en el Hobby Horsing, disciplina donde personas compiten saltando obstáculos con caballos de madera. Sin embargo, el Hobby Dogging traslada esta simulación al espacio urbano cotidiano, creando una experiencia más accesible y personal.

La rutina completa de un paseo imaginario

Quienes practican esta actividad no se limitan a caminar con la correa vacía. Durante el trayecto, recrean meticulosamente toda la rutina de un paseo real:

  • Se detienen para que el "perro" haga sus necesidades
  • Simulan recoger los desechos con bolsas plásticas
  • Dan órdenes imaginarias como si estuvieran entrenando a una mascota
  • Interactúan con otros "dueños de perros" durante el recorrido

Para muchos observadores, la imagen resulta profundamente desconcertante. Ver a alguien interactuando con un animal que no está allí genera sorpresa, curiosidad e incluso cierta incomodidad inicial.

Los motivos detrás de esta inusual práctica

Los practicantes sostienen que la actividad tiene fundamentos claros y beneficios concretos:

  1. Salud mental y bienestar emocional: Personas que enfrentan soledad, ansiedad social o depresión encuentran en este hábito una excusa estructurada para salir de casa, establecer rutinas y relacionarse con otros, sin asumir la responsabilidad económica ni el compromiso permanente que implica tener un ser vivo.
  2. Ejercicio físico regular: Al simular el paseo de un perro, los participantes recorren distancias considerables que de otra manera no caminarían, convirtiendo la actividad en una forma lúdica y motivadora de combatir el sedentarismo y mantener la actividad física.
  3. Sustitución responsable: Muchos son amantes de los animales que no pueden tener un perro real debido a normativas restrictivas de vivienda, limitaciones económicas, alergias severas o estilos de vida incompatibles con las necesidades de una mascota. Para ellos, esta representación simbólica funciona como una vía de escape emocional y conexión con su amor por los animales.

De práctica marginal a fenómeno viral

Lo que comenzó como una práctica marginal y llamativa hoy se consolida como fenómeno viral en redes sociales. Plataformas como TikTok, Instagram y YouTube están llenas de videos que muestran estas caminatas imaginarias, generando miles de comentarios, reacciones y debates sobre la normalización de prácticas no convencionales para el bienestar personal.

El Hobby Dogging representa un ejemplo más de cómo las sociedades contemporáneas están encontrando formas creativas y a veces controvertidas para abordar problemas comunes como la soledad, la inactividad física y las limitaciones económicas, todo mientras desafían las convenciones sociales sobre lo que se considera "normal" en el espacio público.