Therians en redes: entre memes virales y estigmatización de identidades animales
Therians: memes virales y estigmatización de identidades animales

Therians en redes: entre memes virales y estigmatización de identidades animales

La escena se ha vuelto recurrente en plataformas digitales: individuos con máscaras de animales corren en cuatro patas por parques públicos, saltan obstáculos y sus movimientos son editados con música dramática o risas de fondo. En cuestión de minutos, estos clips se transforman en memes que circulan miles de veces, generando una mezcla de curiosidad, humor absurdo y, en muchos casos, burla colectiva.

La viralización de una identidad poco comprendida

Durante 2025 y los primeros meses de 2026, el término therian comenzó a multiplicarse exponencialmente en TikTok, Instagram y X. Con su aparición llegó una avalancha de contenido dividido entre la sátira digital y los espacios de apoyo. Lo que para algunos usuarios representa simplemente otra moda efímera de internet, para otros constituye una experiencia identitaria profunda que trasciende el espectáculo viral.

La exposición en redes sociales no ha sido amable con esta comunidad. En plataformas como TikTok, Reddit y Facebook, abundan comentarios que ridiculizan esta identidad o la asocian erróneamente con trastornos psicológicos. Este estigma se traduce frecuentemente en mensajes de odio, burlas sistemáticas y acusaciones de búsqueda de atención mediática.

Debates sobre convivencia y comportamiento social

En varios países latinoamericanos, incluyendo Argentina y Uruguay, la presencia de personas practicando quadrobics -una forma de movimiento en cuatro patas- en espacios públicos ha desatado intensos debates sobre límites de convivencia y normas sociales. Estos episodios, amplificados por la viralización digital, han alimentado ciertos niveles de pánico moral que frecuentemente confunden expresión personal con espectáculo mediático.

La tensión no proviene exclusivamente de fuera de la comunidad. Dentro del propio colectivo therian existen conflictos significativos, particularmente frente al auge de los denominados TikTok therians. Usuarios con mayor trayectoria critican que la identidad se reduzca a máscaras caseras y coreografías diseñadas para volverse virales, mientras otros denuncian una cacería de falsos therians que, según su perspectiva, adoptan esta etiqueta como tendencia pasajera.

Memes como vehículo de difusión y distanciamiento

Los memes han funcionado como principal mecanismo de propagación del fenómeno. Gran parte de este contenido humorístico se construye mediante la exageración de las prácticas más visibles, especialmente los saltos y caídas del quadrobics, frecuentemente comparados de manera irónica con pruebas olímpicas o editados como escenas de fracaso viral.

Otros formatos meméticos se apoyan en contrastes entre intención y resultado, como máscaras de animales fabricadas en cartón que terminan desfiguradas por la lluvia o el uso intensivo. En redes sociales también circularon frases que condensan el tono dominante de la conversación digital, incluyendo expresiones como No soy migajera, soy un therian -que ironiza sobre la reapropiación de conceptos identitarios- o Revivan el bullying como provocación directa frente a lo que algunos usuarios perciben como sobreexposición innecesaria.

Plantillas virales como Mi amiga y yo si fuéramos therians, acompañadas de gestos exagerados o filtros de animales, refuerzan el carácter paródico con el que gran parte del público procesa el fenómeno. Otros contenidos apelan a situaciones cotidianas llevadas al absurdo, mostrando personas intentando comportarse como animales en contextos familiares, o mascotas domésticas observando con desconcierto a sus dueños imitar sus movimientos.

Impacto psicológico y debates pendientes

Más allá del chiste fácil, algunos especialistas en psicología y sociología han señalado que, particularmente en adolescentes, este tipo de autodefiniciones identitarias puede funcionar como mecanismo de exploración personal o estrategia de afrontamiento emocional. Desde esta perspectiva, advierten sobre los efectos dañinos de la humillación sostenida en redes sociales, aunque reconocen que la viralidad masiva no siempre permite distinguir entre humor espontáneo y hostigamiento sistemático.

En lugar de generar comprensión o diálogo constructivo, estos contenidos evidencian una reacción colectiva marcada predominantemente por la incredulidad y la burla. Entre la risa nerviosa, la incomodidad social y el rechazo abierto, la conversación continúa desarrollándose y expone, una vez más, cómo las plataformas digitales procesan y normalizan aquello que se sale de los parámetros convencionales de comportamiento e identidad.

El fenómeno therian en redes sociales plantea preguntas incómodas sobre los límites del humor digital, la estigmatización de identidades no normativas y la capacidad de las plataformas para albergar discusiones complejas más allá de la simplificación memética. Mientras los videos siguen viralizándose y los memes continúan multiplicándose, la comunidad busca espacios donde su identidad pueda expresarse sin convertirse automáticamente en material de sátira masiva.