Madre capturada por torturar a su hijo con cuchillo caliente en El Cerrito
Las autoridades confirmaron la captura de una mujer en el municipio de El Cerrito, Valle del Cauca, acusada de someter a su propio hijo de 12 años a torturas reiteradas con un cuchillo caliente. El caso, que conmociona a la comunidad, revela un patrón de maltrato prolongado que se extendió durante los años 2024 y 2025.
Los brutales métodos de tortura
Según la investigación de la Fiscalía General de la Nación, el menor relató que su madre calentaba un cuchillo en la estufa y luego lo colocaba sobre sus manos, provocándole graves quemaduras. Estos episodios de violencia no fueron hechos aislados, sino que se repitieron en múltiples ocasiones durante aproximadamente dos años.
El motivo detrás de estas agresiones, según las autoridades, era que la mujer consideraba que se le perdía dinero en el hogar. Ante esta percepción, reaccionaba sometiendo al niño a torturas físicas como castigo.
Operativo de captura y rescate del menor
La captura se produjo mediante un allanamiento realizado por el CTI y la Policía en un barrio céntrico de El Cerrito. Las autoridades lograron documentar los hechos el 10 de noviembre de 2025, lo que permitió avanzar en la investigación y la posterior judicialización.
En un giro positivo dentro de esta trágica situación, se conoció que el padre del niño, quien reside en Europa, viajó a Colombia para adelantar los trámites necesarios y recuperar la custodia de su hijo. Posteriormente, el menor fue llevado fuera del entorno donde ocurrieron los hechos, alejándolo del peligro.
Consecuencias legales y situación actual
Tras la recolección de pruebas, la Fiscalía procedió con la judicialización de la mujer, quien actualmente permanece privada de la libertad mientras avanza el proceso penal en su contra. El caso ha sido catalogado como un ejemplo extremo de violencia intrafamiliar y maltrato infantil.
Las autoridades destacan la importancia de la denuncia y la investigación oportuna en estos casos, ya que permitieron:
- Documentar los patrones de violencia prolongada
- Rescatar al menor del entorno peligroso
- Judicializar a la presunta responsable
- Garantizar la custodia segura del niño
Este caso pone en evidencia la necesidad de mecanismos de protección más efectivos para los menores vulnerables y la importancia de la intervención temprana ante señales de maltrato en el hogar.



