Feminicidios en Colombia: La violencia lenta que se normaliza en la rutina diaria
La violencia contra las mujeres en Colombia no constituye eventos aislados sino emergencias prolongadas que se entrelazan con la vida cotidiana. "Las agresiones son parte de la rutina diaria. Son emergencias lentas, persistentes, normales", afirma Tatiana Acevedo Guerrero, describiendo lo que la académica Lauren Berlant denomina "crisis ordinarias".
Casos recientes que estremecen al país
En diciembre pasado, Liliana, de 40 años, fue asesinada dentro de su propia casa en Betulia, suroeste de Antioquia. Su pareja fue detenido y el caso se tipificó preliminarmente como feminicidio. Dos días después, en Codazzi, Cesar, un hombre de 28 años se entregó a la Policía confesando el asesinato de su pareja Natalia, de 27 años, cuyo cuerpo fue hallado en una fosa junto a un río. Natalia dejó dos hijos y estaba desaparecida desde antes de Navidad.
Ese mismo 27 de diciembre, en Baranoa, Atlántico, el CTI de la Fiscalía capturó a un hombre acusado de agredir brutalmente a su expareja Liseth, de 32 años. Según El Heraldo, Liseth esperó que el agresor se durmiera para escapar con sus dos hijas de 13 y 4 años. Familiares y vecinos denunciaron maltratos constantes y solicitudes previas de ayuda a autoridades locales. La mujer permaneció casi un mes en UCI y para enero de 2026 seguía hospitalizada.
Patrones que se repiten en diferentes regiones
Kelly, de 25 años, fue asesinada por su pareja el 30 de diciembre en Anorí, Antioquia, tras salir de una discoteca. El ataque quedó registrado en video por observadores. Kelly era madre de una niña de siete años. Vicky, de 37 años, sobrevivió a un intento de feminicidio el 4 de enero en Ciudad Bolívar, donde vecinos la encontraron gravemente herida. Su expareja, con más de 12 anotaciones por violencia intrafamiliar y porte ilegal de armas, fue capturado en flagrancia pero inicialmente liberado.
Carolina, de 28 años, fue asesinada el 12 de enero en Garzón, Huila, por su pareja, quien sigue prófugo. Familiares señalaron que ella ya había recibido amenazas. Ana, de 40 años, fue asesinada el 10 de febrero dentro de su casa en Cali. Su pareja le disparó y luego intentó suicidarse sin éxito, siendo trasladado a un centro médico.
La falsa percepción de la intimidad como espacio seguro
La intimidad del amor romántico, donde tantas colombianas son asesinadas, suele pensarse como zona tranquila de comodidad y cariño. Sin embargo, es también espacio político de negociaciones, posesiones y desencuentros. Uno de los problemas en la atención temprana a la violencia de género es que se considera como emergencia puntual, cuando en realidad constituye crisis prolongada que persiste desde la casa hasta la calle, sin dar tregua.
Falla en el sistema judicial
Laura, estudiante universitaria, fue asesinada hace ocho días en el barrio Cedritos de Bogotá. Según el sumario, fue al apartamento de su expareja a recoger pertenencias. El conductor de aplicación que la esperaba relató que el hombre gritó que se lanzaría por la ventana porque la había matado. Pese a esto, un juez determinó que no era necesario enviarlo a prisión durante el proceso, considerando que "el sospechoso no representa un peligro para la sociedad".
Estos casos evidencian cómo la violencia de género en Colombia trasciende lo excepcional para convertirse en realidad persistente que requiere respuestas sistémicas más efectivas y una comprensión profunda de su naturaleza estructural.
