Condenan a 15 años de prisión por intento de feminicidio en el Sena de Bucaramanga
En un fallo judicial contundente, Sebastián Hernández Mateus recibió una pena de 15 años y 5 meses de prisión por el intento de asesinato contra su pareja sentimental, Angie Marcela Vásquez Aranda. El ataque ocurrió dentro de las instalaciones del Servicio Nacional de Aprendizaje (Sena) en Bucaramanga, donde la víctima se encontraba estudiando.
Los hechos violentos en el centro educativo
Los eventos trágicos se desarrollaron durante la mañana del 14 de agosto de 2025, aproximadamente a las 6:15 a.m., en el cuarto piso del Sena ubicado en la carrera 27 con calle 15. Según la investigación fiscal, Hernández Mateus llegó al lugar y, tras sostener una conversación con Angie Marcela, desenfundó un arma cortopunzante y la atacó en múltiples ocasiones.
El ataque provocó una herida grave en el abdomen de la joven estudiante, quien recibió auxilio inmediato de sus compañeros de clase. Fue trasladada de urgencia al Hospital Universitario de Santander, donde los médicos lograron estabilizarla y, afortunadamente, salvar su vida.
Captura y proceso judicial acelerado
Mientras el agresor intentaba huir del lugar del crimen, testigos alertaron a las autoridades. La Policía Nacional logró detenerlo a pocas cuadras del centro educativo, evitando que escapara de la justicia.
Durante el proceso judicial, la Fiscalía General de la Nación presentó pruebas contundentes que demostraron:
- El ataque estuvo motivado por celos extremos
- Existía un historial de violencia física y psicológica desde enero de 2025
- Hernández Mateus sometía a su pareja a un ciclo sistemático de maltrato
Frente a la evidencia abrumadora, el acusado decidió reconocer su responsabilidad y suscribió un preacuerdo con la Fiscalía. Este acuerdo fue avalado por un juez de control de garantías, quien ratificó la pena impuesta por el delito de feminicidio en grado de tentativa.
Un patrón de violencia doméstica
La investigación reveló que la relación entre víctima y victimario estaba marcada por la violencia desde sus inicios. Angie Marcela Vásquez Aranda había estado sufriendo maltrato físico y psicológico constante durante los meses previos al ataque en el Sena.
Este caso se enmarca dentro de la preocupante estadística de violencia de género en Colombia, donde los feminicidios y tentativas representan una grave problemática social. La condena impuesta envía un mensaje claro sobre la cero tolerancia hacia este tipo de delitos.
La víctima, quien continúa recuperándose de las graves lesiones sufridas, representa un ejemplo de supervivencia frente a la violencia machista. Su caso ha llamado la atención sobre la importancia de denunciar tempranamente los ciclos de maltrato en las relaciones de pareja.



