Con miedo pasan sus días algunos residentes de un edificio ubicado en la carrera 20 con calle 37 del barrio Bolívar, en el centro de Bucaramanga, debido al comportamiento de un hombre que, según denuncian, ha protagonizado reiteradas alteraciones del orden, la convivencia e incluso episodios de violencia.
El hecho que más ha generado preocupación es un video que se hizo viral en redes sociales en el que el sujeto amenaza a una vecina. En las imágenes se le escucha decir: "Míreme a los ojos y écheme al que sea. Calvito y todo, yo no como de pinta. Me hago matar, me hago matar. A mí no me gana de psiquiátrica. Cáncer le va a dar a usted o a su hija…", entre múltiples insultos.
Testimonio de los residentes
Adicionalmente, Vanguardia conoció el testimonio de un residente, quien describió el ambiente de tensión que, según afirma, se vive desde hace varios meses. "Hay un residente que vive en el piso 17 de la Torre 1 que se la pasa borracho y, según comentan varias personas, también podría consumir estupefacientes. Un día destrozó el piso del pasillo, el ascensor y el lobby, lanzando huevos. Los vecinos temen por su integridad porque, además de grosero, es violento. Ha tenido problemas con varios residentes, a quienes les ha dicho todo tipo de groserías", indicó.
Según el mismo relato, el comportamiento del hombre también ha afectado la tranquilidad del edificio. "Hace mucho ruido entre semana, realiza fiestas hasta altas horas de la noche, con música a alto volumen y gritos dentro de su apartamento. Fuma constantemente y el ambiente es muy tenso. Incluso ha ingresado, estando borracho, a la piscina en la madrugada, cuando está cerrada. Hace lo que quiere", agregó.
Además, señalan que ha causado daños al mobiliario de la copropiedad y ha tenido enfrentamientos con el personal de vigilancia que ha intentado controlarlo.
Autoridades ya tienen conocimiento
Ante estos reiterados comportamientos, y especialmente tras la difusión del video amenazante, los residentes han presentado múltiples quejas ante la administración del edificio y la Policía. Este medio intentó comunicarse con la persona encargada de la administración, quien indicó que entregará una respuesta oficial el próximo lunes. Sin embargo, a través de los residentes se conoció un comunicado en el que se detallan las acciones que se han adelantado para intentar frenar la situación.
El documento expresa: "Sabemos que muchos de ustedes han vivido situaciones que no deberían ocurrir en el lugar donde residen con sus familias: noches intranquilas, momentos de tensión en las zonas comunes y el temor de sentirse amenazados dentro del propio hogar. Eso no está bien, y la administración lo reconoce. Expresamos nuestro respaldo y solidaridad a quienes han sido directamente afectados, en especial a la vecina que vive con sus dos hijas menores y ha tenido que soportar conductas de intimidación".
La administración del conjunto informó que ha agotado varias instancias para atender la situación. El 17 de marzo de 2026, el residente fue citado por el Comité de Convivencia, donde reconoció su comportamiento, ofreció disculpas y firmó compromisos de mejora que posteriormente no cumplió. Asimismo, se han requerido intervenciones de la Policía en repetidas ocasiones, con imposición de comparendos, sin que cesen las conductas.
El 22 de abril de 2026 se interpuso una denuncia penal ante la Fiscalía por los daños causados al ascensor. Además, se elevó una queja ante la Inspección de Policía, solicitando medidas correctivas como multas, reparación de daños y la prohibición de emitir amenazas contra los residentes.
Mientras avanzan estos procesos, los vecinos insisten en que se tomen medidas urgentes que garanticen su seguridad y tranquilidad dentro del conjunto residencial.



