Asesinan a Heber Asprilla Rivas, primer firmante de paz ultimado en 2026 en Guapi, Cauca
Primer firmante de paz asesinado en 2026 en Guapi, Cauca

Primer firmante de paz asesinado en 2026 en medio de advertencias de riesgo en el Cauca

El asesinato de Heber Asprilla Rivas, de 50 años, se ha convertido en el primer homicidio de un firmante del Acuerdo de Paz registrado en Colombia durante el año 2026. El crimen ocurrió en el barrio Las Palmeras del municipio de Guapi, en la costa pacífica del departamento del Cauca, este miércoles 18 de febrero, en circunstancias que las autoridades locales aún investigan para esclarecer completamente.

Victima comprometida con la reincorporación

Asprilla Rivas formaba parte del Espacio Territorial de Capacitación y Reincorporación (Etcr) Ariel Aldana ubicado en Tumaco, Nariño, donde participaba activamente en un proceso formativo en economía social. Este programa buscaba fortalecer su proyecto productivo y consolidar su transición definitiva hacia la legalidad, como parte de su ruta de reincorporación a la vida civil tras haber suscrito el Acuerdo Final de Paz.

Según confirmó Leonardo González, coordinador del Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz (Indepaz), este crimen representa no solo el primer asesinato de un firmante en 2026, sino también el primero registrado específicamente en el departamento del Cauca durante el presente año. González alertó que este hecho se suma a una tendencia persistente de violencia contra excombatientes que impacta directamente la implementación del Acuerdo de Paz y erosiona la confianza en las garantías estatales.

Zona de alto riesgo advertida por la Defensoría

El homicidio ocurre en un contexto de riesgo que había sido advertido previamente por la Defensoría del Pueblo. En su Alerta Temprana 013 de 2025, la entidad incluyó específicamente al municipio de Guapi, advirtiendo sobre la imposición de normas y formas de gobernanza ilegal por parte de estructuras armadas que operan en la región.

Además, la Alerta 033 de 2020 ya había señalado el alto riesgo para la población civil derivado de la confrontación entre el ELN y disidencias de las antiguas FARC por el control territorial y de economías ilícitas en esta zona del país.

En la región hacen presencia múltiples grupos armados, incluyendo el Frente 30 'Rafael Aguilera' y el Frente 'Carlos Patiño' del denominado Estado Mayor Central, además del ELN y otras estructuras armadas de carácter local. Esta concentración de actores ilegales ha configurado un escenario de disputa permanente que pone en riesgo constante a los habitantes de la zona.

Investigaciones en curso y reforzamiento de seguridad

Las autoridades competentes adelantan actualmente la recopilación de material probatorio para esclarecer las circunstancias exactas del crimen, identificar a los responsables y determinar los móviles detrás del asesinato. Paralelamente, la Fuerza Pública ha reforzado la seguridad en la zona afectada para prevenir nuevos actos de violencia.

González de Indepaz enfatizó que "el asesinato de un firmante no solo constituye una vulneración al derecho a la vida, sino que afecta el proceso de reincorporación y envía un mensaje de intimidación a quienes continúan comprometidos con la legalidad". Este crimen vuelve a encender las alarmas sobre la seguridad de los excombatientes en el suroccidente colombiano, una región históricamente afectada por la violencia armada.