Hermana mayor de adolescentes asesinadas en Malambo pide respeto para su madre
Hermana de víctimas en Malambo pide respeto para su madre

Hermana mayor de adolescentes asesinadas en Malambo exige respeto para su madre

Caroline Hernández Noriega, la hermana mayor de Sheridan Sofía y Keyla Nicol Hernández Noriega, las adolescentes de 14 y 17 años asesinadas en Malambo, Atlántico, ha publicado un emotivo mensaje en redes sociales defendiendo a su madre de las duras críticas que ha recibido tras el macabro crimen.

"Pido respeto antes de cualquier señalamiento de culpa a mi mamá, alguien que sufre más que cualquiera", escribió Caroline en su publicación. "Solo nosotros sabemos las luchas internas que tuvimos con mis hermanas, y podía gustarles la calle pero eran unas niñas y donde hayan estado no justifica el hecho tan inhumano que se cometió con ellas".

Críticas injustas en redes sociales

La madre de las víctimas ha sido objeto de numerosas acusaciones en plataformas digitales, donde usuarios cuestionan su rol parental. Mensajes como "¿Esa señora por qué dejaba que esas niñas salieran solas y tan tarde?" o "es puro descuido, pura falta de autoridad" han circulado ampliamente, generando mayor dolor en la familia que ya atraviesa por una tragedia devastadora.

Caroline responde a estas críticas con firmeza: "Hoy no alzo la voz como hermana mayor, lo hago para que entiendan que una madre jamás regaña por molestar, una hermana jamás llama la atención solo por querer molestar". La joven describe a su madre como "una mujer trabajadora, guerrera" y enfatiza que solo Dios conoce las dificultades que enfrentaba su hogar.

Denuncia de negligencia policial

La familia de las hermanas Hernández Noriega ha denunciado presunta negligencia por parte del Grupo de Acción Unificada por la Libertad Personal (Gaula) de la Policía. Según sus declaraciones, las autoridades calificaron inicialmente el caso como "autosecuestro" antes de que los cuerpos de las adolescentes fueran hallados.

Los hechos ocurrieron cuando las jóvenes salieron de su vivienda en el barrio La Sierrita de Barranquilla pasadas las 10:00 p.m. del martes 17 de febrero, durante las festividades del Carnaval, y nunca regresaron. Fueron encontradas sin vida la mañana del lunes 2 de marzo en una zona boscosa de Malambo, con impactos de bala en la frente y enterradas en una fosa cubierta con madera.

Captura de dos presuntos responsables

En la madrugada del miércoles 4 de marzo, la Policía Metropolitana de Barranquilla confirmó la captura de dos jóvenes de 17 y 18 años, presuntamente responsables del doble homicidio. Los investigados habían sufrido un accidente de tránsito en motocicleta el jueves 26 de febrero y se encontraban hospitalizados al momento de su detención.

Las autoridades establecieron que estos individuos fueron quienes invitaron a las hermanas Hernández Noriega a una fiesta en el barrio Rebolo la noche de su desaparición. La investigación incluyó testimonios familiares y análisis forenses que permitieron vincular a los detenidos con el crimen.

Extorsión durante la desaparición

Los familiares de las adolescentes revelaron que durante el periodo en que las jóvenes estaban desaparecidas recibieron llamadas extorsivas donde una voz que se identificaba como alias 'Tata' amenazaba con asesinarlas si no entregaban 50 millones de pesos. Este elemento fue crucial para que las autoridades descartaran la teoría inicial del autosecuestro y profundizaran en la investigación del doble homicidio.

La madre de las víctimas, en una entrevista con el medio Código Rojo, expresó su profundo dolor por no haber podido impedir que sus hijas salieran de casa aquella noche. "Le digo a todas las madres que nunca dejen a sus hijos solos, así les digan 'tú si jodes', 'ya vienes a molestar', como me decían ellas", compartió entre lágrimas.

El caso ha conmocionado a la comunidad de Malambo y Barranquilla, generando debates sobre la seguridad de los jóvenes, la responsabilidad parental y la eficacia de los protocolos policiales en casos de desaparición. Caroline concluye su mensaje con un llamado a la empatía: "Mucho respeto, es fácil juzgar sin conocer".