La Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP) condenó este viernes 8 de mayo el asesinato del periodista Mateo Pérez Rueda, estudiante y director del medio El Confidente de Yarumal, en Antioquia. El joven desapareció el pasado 5 de mayo mientras realizaba labores periodísticas en una zona rural del municipio de Briceño, en el norte de Antioquia, donde al menos tres grupos armados se disputan el control territorial: las disidencias del frente 36 de las disidencias comandadas por 'Calarcá', las disidencias de 'Iván Mordisco' y el Ejército Gaitanista.
Una comisión humanitaria integrada por miembros del Comité Internacional de la Cruz Roja y la Defensoría del Pueblo recuperó su cuerpo este viernes. Fuentes de la comisión confirmaron que, tras negociaciones para esclarecer la desaparición del fundador del medio independiente, las disidencias entregaron el cuerpo. El periodista había viajado a Briceño para documentar el conflicto armado y las graves violaciones a los derechos humanos que enfrentan las comunidades, afectadas por desplazamientos, confinamientos y asesinatos selectivos.
Condena de la FLIP
Mediante un comunicado, la FLIP lamentó y condenó el asesinato: "El asesinato de Mateo evidencia, una vez más, que el periodismo regional en Colombia sigue realizándose en condiciones extremas de desprotección: sin esquemas de seguridad, con recursos limitados y bajo la presión de grupos armados ilegales y economías ilícitas que buscan controlar y silenciar la información local".
La organización señaló que Pérez era una voz clave para la comunidad local, cubriendo temas de corrupción administrativa, orden público, seguridad y política local en los municipios antioqueños de Yarumal, Briceño, Valdivia e Ituango, zonas afectadas por la violencia y el control armado de grupos ilegales. También enfrentó presiones legales por sus investigaciones. "Sus publicaciones visibilizaron problemáticas que afectan directamente a las comunidades y generaron una amplia interacción ciudadana", agregó.
Desde 2022, la FLIP ha registrado 387 agresiones contra la actividad periodística por parte de grupos armados, siendo las amenazas y el desplazamiento los métodos principales para imponer censura.
Llamado al Gobierno Nacional
La FLIP hizo un llamado urgente al Gobierno Nacional para que adopte medidas reales de protección para los periodistas en riesgo. Subrayó que la estigmatización contra medios y periodistas, junto con la falta de una defensa firme de la labor periodística desde el poder público, ha deteriorado las garantías para ejercer el periodismo en regiones donde informar implica disputar espacio frente a actores armados y poderes ilegales.
Durante el gobierno del presidente Gustavo Petro, han sido asesinados ocho periodistas en distintas regiones del país, todos relacionados con su labor informativa. La FLIP también cuestionó la falta de avances concretos en la política pública de garantías para la labor periodística y solicitó a la Fiscalía General de la Nación que active los protocolos de investigación con enfoque diferencial por condición periodística, según la Resolución 0119 de 2026.
Con Mateo Pérez, la FLIP registra 170 periodistas asesinados por razones vinculadas a su oficio desde 1977.



