Gobierno declara estado crítico en mesa de diálogos tras ataques violentos en Nariño
La delegación del Gobierno en las negociaciones con la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano (CNEB) ha emitido una alerta urgente, señalando que el proceso de diálogo atraviesa una fase "altamente crítica" tras los recientes episodios de violencia registrados en el departamento de Nariño. Esta advertencia surge en respuesta a un ataque directo contra tropas militares y un incidente separado que afectó a menores de edad, eventos que han sacudido los cimientos de la mesa de conversaciones.
Combates en zona rural de Ipiales y ataque con drones explosivos
De acuerdo con informes oficiales del Ejército Nacional, los hechos más graves se desarrollaron en la zona rural del municipio de Ipiales. En este sector, unidades del Grupo de Caballería Mediano No. 3 se enfrentaron en intensos combates contra presuntos integrantes del grupo armado organizado residual, específicamente de la estructura denominada 'Comandos de Frontera'. Durante estas operaciones militares, las tropas fueron sorprendidas por un ataque innovador y letal: el uso de drones cargados con explosivos.
Este ataque tecnológico resultó en la trágica muerte de tres soldados profesionales: Andrés Esteban Álvarez Sierra, Darwin Arnoldo Gómez Gutiérrez y Brayan Steven Galindo Amado. Además, dos uniformados más sufrieron heridas de consideración, recibiendo atención médica inicial en el terreno antes de ser evacuados a un centro de salud especializado en la ciudad de Pasto para su recuperación.
Las autoridades castrenses han expresado su enérgico rechazo al empleo de estos artefactos aéreos explosivos, subrayando que representan una grave amenaza no solo para el personal militar desplegado en la zona, sino también para la población civil que habita en las áreas aledañas. El Ejército ha anunciado medidas de acompañamiento a las familias afectadas por esta pérdida y ha iniciado procesos legales para denunciar presuntas violaciones a los derechos humanos y al Derecho Internacional Humanitario.
Exigencias gubernamentales y advertencia sobre impacto en negociaciones
En un comunicado oficial de amplio alcance, la delegación del Gobierno ha condenado categóricamente el ataque perpetrado contra las tropas. Las autoridades han exigido a la CNEB un pronunciamiento "urgente y veraz" sobre su posible responsabilidad o vinculación con estos actos violentos. "El ataque constituye una grave violación a los Derechos Humanos y al Derecho Internacional Humanitario", afirmó el texto oficial, añadiendo que, de confirmarse la participación de los 'Comandos de la Frontera', se estaría incumpliendo flagrantemente el compromiso adquirido de no atacar a la fuerza pública.
El pronunciamiento gubernamental también hizo referencia a un segundo incidente preocupante ocurrido en el municipio de Olaya Herrera. En este caso, cuatro niños resultaron gravemente heridos tras la explosión de un artefacto abandonado en una zona donde se encontraban jugando. Según las investigaciones preliminares del Gobierno, en esa área tiene presencia activa el frente 'Alfonso Cano' de la Coordinadora Guerrillera del Pacífico, lo que implicaría un incumplimiento directo de los acuerdos alcanzados en la mesa de negociación.
"Para la delegación del Gobierno ambos hechos son absolutamente inadmisibles. No podemos aceptar que en las negociaciones el grupo armado mantenga un discurso de paz, mientras sus unidades cometen acciones delictivas de esta magnitud", concluyó el comunicado, reflejando la profunda preocupación por la coherencia entre el diálogo y las acciones en terreno.
Respuesta militar y continuidad de operaciones
Mientras las tensiones diplomáticas se intensifican, el Ejército Nacional ha confirmado que las operaciones militares continúan de manera ininterrumpida en la zona afectada. Las autoridades castrenses han anunciado que se intensificará la ofensiva para ubicar y capturar a los responsables materiales e intelectuales de estos ataques. Esta respuesta militar busca restablecer la seguridad en la región y enviar un mensaje claro sobre la determinación del Estado colombiano en la lucha contra los grupos armados ilegales.
La situación en Nariño se ha convertido en un punto de inflexión crítico para los diálogos de paz, poniendo a prueba la voluntad real de las partes involucradas y la viabilidad del proceso negociador en medio de un escenario de violencia persistente.



