Subintendente de la Policía fallece tras ataque en Norte de Santander
Este lunes 9 de febrero, las autoridades del departamento de Norte de Santander confirmaron el lamentable fallecimiento del subintendente Andrés Felipe de la Hoz, quien había resultado herido mientras cumplía con sus funciones en la subestación de Policía del corregimiento de Guamalito, ubicado en la zona rural del municipio de El Carmen.
Contexto de violencia en la región
La muerte del uniformado se produce en medio de una semana marcada por hechos de violencia contra la Fuerza Pública en el departamento, especialmente en la región del Catatumbo, donde se ha intensificado la actividad de grupos armados ilegales.
El deceso del subintendente Andrés Felipe de la Hoz se suma a una serie de incidentes que han puesto en alerta a las autoridades locales y nacionales, evidenciando los riesgos que enfrentan los miembros de la Policía y el Ejército en zonas de alta conflictividad.
Ataque contra batallón en Ocaña
Precisamente, en la noche del 5 de febrero se registró un grave atentado con explosivos contra el Batallón de Infantería N.º 15 General Francisco de Paula Santander, ubicado en el municipio de Ocaña. Según la información oficial, este ataque fue atribuido al Frente Carlos Armando Cacua Guerrero del ELN.
Las autoridades señalaron que los responsables habrían adaptado artefactos explosivos de fabricación artesanal en una volqueta, desde la cual lanzaron la ofensiva contra la unidad militar. La detonación generó momentos de alarma en la zona y dejó como saldo dos militares heridos por esquirlas.
Ambos efectivos fueron trasladados de inmediato a un centro asistencial en Ocaña, donde reciben atención médica especializada. Según los reportes preliminares, su condición es estable y se espera su pronta recuperación.
Operativo de respuesta
Tras el atentado en Ocaña, las tropas desplegaron un operativo en el área para ubicar y capturar a los responsables. En medio de la reacción militar, uno de los presuntos participantes fue abatido y otro integrante del grupo armado fue capturado cuando intentaba huir de la zona.
Estos hechos han generado preocupación entre las comunidades locales y han llevado a las autoridades a reforzar la seguridad en la región, con el objetivo de proteger a la población civil y a los miembros de la Fuerza Pública.
La muerte del subintendente Andrés Felipe de la Hoz y los ataques recientes en Norte de Santander destacan los desafíos de seguridad que persisten en el departamento, especialmente en áreas rurales donde operan grupos armados ilegales.