Subintendente policial muere en ataque del ELN en Norte de Santander
El subintendente Andrés Felipe de la Hoz perdió la vida luego de recibir un disparo de francotirador durante un ataque armado perpetrado por integrantes del Ejército de Liberación Nacional (ELN) contra la subestación de Policía del corregimiento de Guamalito, en Norte de Santander.
Ataque en horas de la mañana
La ofensiva se registró hacia las 6:20 de la mañana de este lunes 9 de febrero, en un momento en el que la comunidad iniciaba su jornada cotidiana. De acuerdo con los primeros reportes, el ataque coincidió con el desplazamiento de decenas de estudiantes hacia sus centros educativos, lo que generó escenas de pánico y confusión entre padres de familia, docentes y habitantes del sector.
Testigos relataron que el intercambio de disparos fue intenso y se prolongó durante varios minutos, obligando a la población a refugiarse en viviendas y establecimientos cercanos. George Quintero, secretario de Seguridad de Norte de Santander, señaló que este hecho se suma a una preocupante cadena de episodios violentos recientes en la región, lo que evidencia la persistencia de acciones armadas contra la Fuerza Pública.
Traslado aéreo fallido agravó la situación
De forma preliminar se conoció que el subintendente De la Hoz no falleció de manera inmediata tras el impacto del proyectil. Sin embargo, las dificultades en su traslado oportuno complicaron gravemente su estado de salud, lo que finalmente derivó en su muerte horas después.
Según información oficial revelada en la revista Semana, un helicóptero fue dispuesto para evacuarlo de urgencia hacia la ciudad de Cúcuta. No obstante, cuando la aeronave intentaba aterrizar de emergencia en una zona rural, fue atacada por hombres armados desde la parte alta de una montaña. El fuego obligó al piloto a abortar la maniobra y retomar vuelo sin poder completar la misión de evacuación.
Reacciones y consecuencias
Por su parte, la Alcaldía de El Carmen confirmó que la agresión fue prolongada y afectó de manera directa la tranquilidad de la comunidad. Este nuevo hecho de violencia ha generado rechazo e indignación en la región, mientras las autoridades adelantan investigaciones para esclarecer lo ocurrido.
Las autoridades han manifestado su preocupación por el incremento de acciones violentas en la zona, lo que pone en riesgo no solo a los miembros de la Fuerza Pública, sino también a la población civil que se ve atrapada en estos enfrentamientos.