La muerte de John Isaías Padilla Castillo, un joven de 22 años, ocurrida durante un procedimiento policial en la mañana del domingo 26 de abril en el barrio El Bosque, suroccidente de Barranquilla, ha generado dos líneas de investigación paralelas. La Policía Nacional abrió una investigación institucional, mientras la familia del fallecido cuestiona la versión oficial y la proporcionalidad del uso de la fuerza.
Los hechos
El incidente se registró hacia las 11:30 de la mañana en la calle 64B con carrera 11, sector conocido como Villa Caracas. Según la Policía Metropolitana, uniformados que intervenían en la zona se enfrentaron a una confrontación que derivó en un forcejeo entre los agentes y la víctima. En medio de esa situación, John Padilla Castillo resultó herido y fue trasladado a un centro asistencial, donde falleció posteriormente. La institución informó que otra persona fue puesta a disposición de la URI por violencia contra servidor público, y que se incautó un arma de fuego tipo pistola calibre 9 milímetros.
Versión de la familia
Lorena Castillo, madre del joven, relató que su hijo regresaba del sepelio de su abuela materna cuando fue abordado por uniformados cerca de su vivienda para una requisa de rutina. Según ella, John estaba acompañado de un primo, su pareja sentimental y un menor de edad. La situación se tornó tensa cuando se produjo una confrontación física: John habría derribado la motocicleta de los policías y amenazado con piedras, lo que provocó que un agente disparara. El joven recibió un impacto en el abdomen con afectación de órganos vitales, y fue trasladado al Camino Bosque de María, donde murió.
Controversia sobre el uso de la fuerza
Ambas versiones coinciden en que hubo una confrontación, pero difieren en la dinámica del forcejeo, el grado de amenaza para los uniformados y el momento del disparo. La familia cuestiona que una requisa rutinaria ameritara el uso de fuerza letal, y pide que el caso se analice bajo el estándar de proporcionalidad. La Policía asegura que activó protocolos internos y conformó un grupo interdisciplinario para una investigación objetiva y transparente.
El avance de las investigaciones será determinante para establecer si se trató de un uso legítimo de la fuerza, un exceso operacional o una actuación con responsabilidades penales. El caso permanece en etapa de esclarecimiento, mientras la comunidad de Barranquilla sigue atenta a los desenlaces.



