Policía responde con arma tras ser atacado con piedra en procedimiento en Soledad
Un miembro de la Policía Metropolitana de Barranquilla fue agredido con una piedra mientras atendía un procedimiento en el municipio de Soledad, Atlántico. El impacto, que puso en grave riesgo su integridad física, lo llevó a hacer uso de su arma de dotación como mecanismo de defensa, siguiendo los estrictos protocolos institucionales establecidos para tales situaciones de emergencia.
Detalles del incidente y atención médica
El hecho ocurrió en medio de lo que inicialmente parecía ser la atención de una riña callejera. El agresor, identificado como un individuo en un alto estado de exaltación, resultó herido durante el enfrentamiento y fue trasladado de inmediato a la Clínica de los Almendros, ubicada sobre la Avenida Circunvalar, cerca del Colegio Fe y Alegría, donde recibió atención médica especializada. Hasta el momento, las autoridades no han emitido un reporte oficial sobre su estado de salud, manteniendo la información en reserva mientras continúan las evaluaciones clínicas.
Por otro lado, el policía agredido tampoco cuenta con un informe público detallado sobre las posibles lesiones que pudo haber sufrido tras recibir el impacto de la piedra. Las autoridades han iniciado una investigación exhaustiva para determinar con precisión las circunstancias exactas del incidente, analizar la secuencia de eventos y establecer las responsabilidades correspondientes según la normativa vigente.
Viralización en redes sociales y debate público
El video del procedimiento se viralizó rápidamente en diversas redes sociales, generando un amplio y polarizado debate entre los usuarios. Mientras que un sector de la ciudadanía respaldó la reacción del uniformado, argumentando que actuó en legítima defensa ante una agresión inminente, otros cuestionaron abiertamente el uso de la fuerza y pidieron una revisión más profunda de los protocolos policiales.
Entre los comentarios más destacados, un usuario expresó: "No apoyo la violencia, pero hay gente que no tiene respeto y ahí está el resultado", una postura que resumió el sentir de buena parte de quienes reaccionaron al contenido. Este episodio ha reavivado la discusión sobre los límites de la actuación policial en contextos de alta tensión y la necesidad de garantizar tanto la seguridad de los agentes como los derechos de los ciudadanos.
