Dudas sobre responsabilidad tras alertas con drones que paralizaron El Dorado
Dudas sobre responsabilidad tras alertas con drones en El Dorado

Los dos incidentes con drones que paralizaron el aeropuerto El Dorado en menos de 48 horas dejaron en el 'aire' una pregunta para el sector aeronáutico: cuando hay una emergencia operacional en la terminal aérea más congestionada de Latinoamérica, ¿quién es el responsable de reaccionar?

El primer evento ocurrió el 28 de abril a las 6:42 de la tarde, cuando un dron comercial particular ingresó al espacio aéreo del Dorado y forzó la suspensión de operaciones durante 45 minutos. El segundo se registró hoy, 30 de abril, a las 5:20 de la mañana, cuando la Fuerza Aérea Colombiana detectó otro dron en el sector de Engativá. En ambos casos, la Aerocivil activó el protocolo de seguridad operacional.

Responsabilidades difusas en la seguridad aérea

El coronel Andrés Felipe Otero, director de Operaciones de Navegación Aérea de la Aerocivil, explicó que la función de la entidad es clara: "Lo que nosotros realizamos desde la aeronáutica, desde la dirección de operaciones en la navegación aérea, es mantener la seguridad operacional. Ante cualquier información que pueda llegar a afectar la seguridad operacional, necesitamos hacer un pare, un alto en el camino".

Banner ancho de Pickt — app de listas de compras colaborativas para Telegram

Fuentes de Aerocivil consultadas por este medio plantearon una comparación: si alguien vuela un dron junto a la Dirección General de la Policía, la reacción es inmediata. Pero en El Dorado, dos incidentes en 48 horas no generaron capturas ni identificación de operadores de inmediato. La pregunta que dejaron esas fuentes es por qué la policía no llega al aeropuerto con la misma rapidez.

Protocolo antidron: tres niveles de alerta

Fabián Cárdenas, del Sindicato de Controladores de Tránsito Aéreo (SCTA), detalló a Portafolio cómo funciona el protocolo que se activa ante la intrusión de un dron. El procedimiento está dividido en tres niveles según la distancia al punto de referencia del aeródromo, conocido como ARP. Si el dron se detecta dentro de las 3,5 millas —5.63 kilómetros— desde ese punto, la intrusión se clasifica como de riesgo alto y obliga a detener todas las operaciones.

Si el dron se encuentra entre las 3,5 y las 5 millas —8 kilómetros—, la intrusión se califica como media: no se paran las operaciones, pero se activa la observación y el seguimiento. Más allá de las 5 millas, el nivel es bajo y solo se hace monitoreo. En los dos incidentes de esta semana, el protocolo aplicado fue el de riesgo alto. Según Cárdenas, los tiempos de suspensión oscilan entre 15 y 30 minutos; esta mañana duró cerca de 24 minutos.

Cárdenas fue enfático en señalar el alcance del rol de los controladores: "Aparte de parar las operaciones, el controlador no puede hacer más. Toda esa responsabilidad se le informa a sus superiores, el supervisor de turno, el supervisor de la FIR (Región de Información de Vuelo), el supervisor del área de maniobras y en últimas a las fuerzas del Estado". El espacio aéreo queda bajo la jurisdicción de las fuerzas de seguridad.

Dentro de la Aerocivil opera una dependencia llamada oficina de drones y movilidad urbana aérea. Según Cárdenas, en esa oficina "básicamente existe personal de la Fuerza Aérea retirado y activo". Eso quiere decir que, aunque la dependencia pertenece formalmente a la Aerocivil, la capacidad recae en personal vinculado a la Fuerza Aeroespacial Colombiana.

El coronel Otero confirmó esa articulación: "Los sistemas funcionan perfectamente y hacen la detección. Determinar si es una amenaza para la infraestructura es un tema que ya se está evaluando por parte de las unidades". Añadió que dentro del protocolo "cada una de esas entidades tiene una función específica" y que se trabaja conjuntamente con la Fuerza Aérea, el Ejército, la Policía y Opain.

Capacidad operacional de El Dorado: un aeropuerto al límite

Más allá de los drones, los controladores aéreos advierten que El Dorado opera al límite de su capacidad. Cárdenas explicó que el aeropuerto tiene declarada una capacidad de entre 25 y 30 aterrizajes por hora intercalando 40 despegues, dependiendo de la configuración de pista. "Tenemos horas pico donde la demanda supera la oferta. Las operaciones se vuelven tan al límite que cualquier eventualidad nos cambia inmediatamente las condiciones del sistema de aproximación".

Banner post-artículo de Pickt — app de listas de compras colaborativas con ilustración familiar

El controlador describió la operación en horas pico como un engranaje de precisión extrema: "Tenemos muchas aeronaves una detrás de otra, 5 millas, 5 millas, y cualquier cosa pues ya no cabe". En ese contexto, una intrusión de dron genera un efecto cascada sobre los vuelos en secuencia de aproximación, obligando a desvíos y cancelaciones.

Un estudio de capacidad advirtió desde hace tres años sobre la capacidad del puerto aéreo. El documento concluyó que, si bien la Aerocivil declaró la capacidad del Dorado en 74 operaciones por hora, la cifra sostenible es de 68 operaciones por hora, según datos de 2019 cuando la terminal estuvo cerca de su tope. El estudio señaló que El Dorado podría llegar a 100 operaciones por hora si se implementan las recomendaciones entregadas.

Entre las medidas de corto plazo, el informe de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) planteó la disminución de los tiempos de ocupación en pista, la reducción de la separación entre aeronaves para despegues, el uso eficiente de las pistas paralelas y la optimización de los tiempos en puntos de facturación. El estudio estimó que esas acciones podrían implementarse en un rango de cuatro a once meses. Fuentes del gremio señalaron a Portafolio que varias de esas recomendaciones siguen sin ejecutarse.

Cárdenas coincidió con ese diagnóstico y planteó tres ejes de acción: redistribuir la carga de tránsito para evitar picos de demanda, ampliar la infraestructura porque "las dos pistas ya no dan abasto" y actualizar la tecnología para reducir las separaciones entre aeronaves. "Necesitamos que toda la tecnología la tengamos 100 % funcionando para que podamos reducir las separaciones entre las aeronaves. Hay que actualizar tecnología, hay que implementar tecnología".

Incidentes de seguridad en El Dorado en 2026: helicópteros, drones y preguntas sin respuesta

Los dos eventos con dron se suman a otros incidentes previos en la operación de El Dorado en lo que va de 2026. El 20 de febrero, un Airbus A320 de LATAM con 162 personas a bordo abortó su despegue porque un helicóptero de la Fuerza Aérea, matrícula FAC4021, cruzó su trayectoria en pista. El avión alcanzó más de 140 nudos antes de frenar, con temperaturas en los frenos de hasta 925 °C.

La investigación concluyó que hubo conflicto, en referencia a una posible colisión entre aeronaves. El informe identificó fallas en la coordinación entre pilotos y controladores, y errores en la interpretación de autorizaciones. El caso fue catalogado como un evento grave dentro de la clasificación técnica aeronáutica.

El 13 de marzo, un helicóptero cruzó sin autorización una pista activa del Dorado en dos ocasiones, en lo que la Aerocivil calificó como un "evento no deseado relacionado con la seguridad operacional". El informe técnico señaló fallas en el cumplimiento de procedimientos e inconsistencias en la comunicación entre tripulación y controladores. La entidad confirmó que no se materializó un riesgo directo, pero los protocolos de seguridad sí fueron activados.

Frente a la pregunta sobre si los drones pudieron haber sido operados de forma deliberada, el coronel Otero no lo descartó: "Un dron puede ser operado desde cualquier parte. Tenemos que entrar a determinar cuáles son los mecanismos que se deben utilizar para detectar exactamente desde dónde se va a inhibir el dron". La Aerocivil reglamentó el uso de drones a través del RAC-100.