Las disidencias de las Farc atacaron la subestación de Policía de Potrerito, en Jamundí (Valle del Cauca), durante la madrugada de este sábado 25 de abril. Los uniformados fueron hostigados con ráfagas de fusil y la detonación de una granada, sumando así el cuarto ataque contra infraestructura de la fuerza pública en menos de 24 horas en la región.
Contexto de los ataques
El primer episodio se registró el jueves 24 de abril, cuando una buseta bomba explotó cerca del cantón Pichincha de la Tercera Brigada del Ejército Nacional en Cali. Horas después, un segundo ataque ocurrió contra el batallón de Ingenieros Nº 3 Coronel Agustín Codazzi en Palmira, donde los agresores detonaron tres cilindros desde un vehículo. El tercer ataque, también en la madrugada del sábado, fue contra el radar aéreo de Santana en El Tambo (Cauca), atacado con explosivos lanzados desde drones. Finalmente, la estación de Policía de Potrerito fue hostigada con fusiles y granadas.
Reacción de las autoridades
El ministro de Defensa, Pedro Arnulfo Sánchez, señaló que los ataques son responsabilidad del frente 'Jaime Martínez', estructura del bloque occidental 'Jacobo Arenas', liderada por alias Marlon y vinculada a las disidencias de las Farc de alias Mordisco. Hasta el momento, no se reportan heridos en los últimos tres ataques, solo tres personas afectadas en el atentado al cantón Pichincha.
A las 10 de la mañana de este sábado inició un Consejo de Seguridad presidido por el ministro de Defensa y la gobernadora Dilian Francisca Toro, con la cúpula de autoridades del Valle del Cauca, para definir medidas que garanticen la seguridad en la región tras el asedio.
Impacto en la infraestructura
El ataque al radar de Santana es considerado estratégico, ya que es clave para el control del tráfico aéreo en la región y el Pacífico colombiano. Tropas del Ejército y unidades de la Policía se desplazaron para proteger la infraestructura y evitar que la torre de control quede fuera de servicio. En Potrerito, los uniformados lograron repeler el ataque sin víctimas.
El alcalde de Cali, Alejandro Éder, declaró que 'Cali está bajo ataque' tras el atentado terrorista cerca del cantón Pichincha. La serie de ataques ha puesto en alerta máxima a toda la región, mientras las autoridades trabajan para contener la escalada de violencia.



