La repentina muerte de la subteniente Jenyfer Marciales, comandante de la estación de Policía en Providencia, ha desatado una serie de interrogantes que la familia de la oficial busca esclarecer. Mientras la Policía Nacional de Colombia confirmó que la uniformada fue hallada sin vida en su lugar de residencia y anunció la apertura de una investigación formal, los familiares denuncian posibles irregularidades y exigen que el caso sea tratado con total transparencia.
Antecedentes de acoso laboral
De acuerdo con el comunicado oficial de la institución, se activaron de inmediato los protocolos correspondientes y se coordinan acciones con las autoridades competentes para determinar las circunstancias del fallecimiento. Sin embargo, la familia de la subteniente sostiene que existían antecedentes de acoso laboral que, según afirman, habían sido reportados sin recibir una respuesta efectiva por parte de sus superiores.
En declaraciones a Noticias Caracol, Lady Marciales, hermana de la oficial, reveló que la uniformada le había manifestado situaciones de presión y persecución dentro de la institución, presuntamente relacionadas con el teniente Daniel Felipe Guzmán Medina. Según su testimonio, la subteniente habría puesto en conocimiento estos hechos ante sus superiores semanas antes de su muerte.
“Ella había denunciado acoso laboral y no obtuvo una respuesta clara. La enviaron nuevamente a Providencia pese a lo que estaba ocurriendo”, señaló su hermana.
Lady Marciales también indicó que la oficial estuvo recientemente en Barranquilla durante un permiso, tras lo cual regresó a la isla, donde ocurrió la tragedia.
Cuestionamientos a los protocolos institucionales
La familia también cuestiona los procedimientos adoptados por la institución. Según explicaron, en casos de denuncias por acoso laboral y posibles afectaciones emocionales, los protocolos internos contemplan restricciones en el porte de armas. Por ello, piden esclarecer por qué la subteniente habría tenido acceso a su arma de dotación al momento de su muerte.
Otro punto que genera inquietud es que, según la familia, el hecho ocurrió en una estación policial y en horas del día, lo que consideran inconsistente con la presencia de otros uniformados en el lugar. “Queremos saber cómo pudo ocurrir esto en esas condiciones”, indicó la hermana.
Pruebas y representación legal
La familia aseguró que cuenta con material probatorio y mensajes que la oficial dejó antes de morir, en los que hacía referencia a situaciones que la preocupaban y a personas de confianza que podían dar cuenta de lo que estaba ocurriendo. Por ahora, estos elementos permanecen en reserva mientras avanzan las investigaciones.
Además, confirmaron que contrataron al abogado David Felipe Sánchez para acompañar el proceso legal y exigir garantías en el desarrollo de las pesquisas.
Petición de justicia
Los familiares insisten en que la subteniente no presentaba comportamientos que hicieran prever una decisión voluntaria de acabar con su vida. Señalan que tenía planes personales y familiares a corto plazo, incluidos viajes y celebraciones. “Lo único que pedimos es justicia y que no se oculte nada”, concluyó su hermana.



