El presidente de Colombia, Gustavo Petro, aseguró este martes desde Timbío, Cauca, que los explosivos utilizados en recientes ataques armados en el suroccidente del país provienen de Chile y que los estopines ingresan desde Ecuador. El mandatario afirmó que existe una “correlación de mafias” detrás del tráfico ilegal de estos materiales y cuestionó la falta de cooperación de ambos gobiernos para frenar su ingreso al territorio nacional, en medio de la creciente ola de violencia que golpea al Cauca y Valle del Cauca.
Declaraciones desde Timbío
Las declaraciones fueron entregadas durante un evento relacionado con proyectos de inversión y salud en el municipio caucano. Allí, Petro sostuvo que la información sobre el origen de los explosivos no corresponde a simples sospechas. “No estoy hablando de hipótesis”, afirmó el jefe de Estado al insistir en que existe evidencia sobre el ingreso de estos elementos desde países vecinos hacia estructuras armadas ilegales que operan en Colombia.
Correlación de mafias internacionales
Durante su intervención, el presidente señaló que detrás de los recientes atentados existe una estructura criminal transnacional articulada alrededor del narcotráfico. Petro habló de una “correlación de mafias” y aseguró que los explosivos llegan desde Chile, mientras que los dispositivos detonantes entrarían por la frontera ecuatoriana. Según explicó, estos materiales son utilizados por grupos armados para ejecutar atentados en Cauca, Valle del Cauca y Cali.
Críticas a gobiernos de Chile y Ecuador
El mandatario también lanzó cuestionamientos directos a los gobiernos de Chile y Ecuador, a los que calificó como administraciones de “extrema derecha”. En ese contexto, afirmó que ambos países no estarían colaborando de manera suficiente para combatir el tráfico ilegal de explosivos y armas. “No nos están ayudando”, dijo Petro durante el evento en Timbío, en una declaración que rápidamente generó repercusiones políticas y diplomáticas.
Contexto de violencia en el suroccidente
Las afirmaciones del presidente llegan en un momento especialmente sensible para la seguridad en el suroccidente colombiano. Durante las últimas semanas, Cauca y Valle del Cauca han sido escenario de atentados con cilindros bomba, ataques con drones y explosivos artesanales atribuidos a disidencias armadas y estructuras ilegales vinculadas al narcotráfico. La situación ha provocado preocupación entre autoridades regionales y comunidades afectadas. Las autoridades decretaron tres días de duelo por los recientes atentados.
Tensión diplomática con Ecuador
Las declaraciones de Petro también reactivaron la tensión diplomática entre Colombia y Ecuador, una relación que ya venía deteriorada por acusaciones cruzadas sobre seguridad fronteriza y narcotráfico. En semanas anteriores, el presidente colombiano había pedido investigar si los explosivos utilizados por grupos armados en el Cauca provenían de territorio ecuatoriano, vinculando incluso esos hechos con presuntos intentos de sabotear las elecciones presidenciales.
La tensión entre Daniel Noboa y Petro se ha mantenido pese a algunos acercamientos comerciales recientes. El gobierno ecuatoriano redujo aranceles para productos colombianos, pero las diferencias políticas y de seguridad continúan marcando la relación bilateral. Petro ha insistido en que existen estructuras criminales con capacidad transnacional operando entre ambos países y ha reclamado mayor cooperación para enfrentar el fenómeno.
Antecedentes de acusaciones
No es la primera vez que el presidente colombiano denuncia hechos relacionados con explosivos provenientes de Ecuador. En marzo pasado aseguró que una bomba hallada en territorio colombiano pertenecía al Ejército ecuatoriano y anunció una nota de protesta diplomática. Ese episodio abrió una nueva crisis binacional después de que el mandatario denunciara posibles bombardeos provenientes del vecino país en zonas de frontera.
Mientras tanto, el gobierno ecuatoriano ha rechazado en ocasiones anteriores las acusaciones hechas desde Bogotá. El presidente Noboa sostuvo que las operaciones militares ecuatorianas se realizan exclusivamente dentro de su territorio y con el objetivo de combatir estructuras narcotraficantes que operan en la frontera. Sin embargo, las declaraciones recientes de Petro vuelven a poner presión sobre las relaciones diplomáticas entre ambos gobiernos.
Violencia en Cauca y Valle del Cauca
El trasfondo de las declaraciones presidenciales está marcado por el recrudecimiento de la violencia en Cauca y Valle del Cauca. En las últimas semanas se han registrado atentados con explosivos, ataques armados y acciones terroristas en municipios como Cajibío, Corinto, Popayán, Miranda y Cali. Las autoridades atribuyen varios de estos hechos a disidencias de las antiguas Farc y estructuras ligadas a alias “Iván Mordisco”.
Uno de los episodios más graves ocurrió tras el atentado con cilindro bomba en la vía Panamericana, donde murieron al menos 20 civiles. De acuerdo con información de Medicina Legal, las víctimas correspondían a 15 mujeres y cinco hombres mayores de edad. La escalada violenta también ha incluido el uso de drones cargados con explosivos, una modalidad que preocupa a las autoridades por su creciente sofisticación tecnológica.
Narcotráfico internacional como motor de la violencia
En medio de este panorama, Petro insistió en que los grupos armados que operan en el Cauca responden a intereses del narcotráfico internacional y no únicamente a estructuras insurgentes tradicionales. “Son narcos, traquetos”, afirmó semanas atrás al referirse a los frentes armados que delinquen en esa región. El presidente volvió a señalar que la violencia actual tiene conexiones internacionales y aseguró que el Estado colombiano debe enfrentar redes criminales con alcance regional.



