La muerte de 'El Mencho' no acaba el CJNG; la sucesión definirá si la violencia cruza fronteras
Muerte de 'El Mencho' no acaba el CJNG; sucesión clave para violencia

La muerte de 'El Mencho' no acaba el cártel; la sucesión definirá si la violencia cruza fronteras: Óscar Balderas

El mexicano Óscar Balderas, experto en crimen organizado y seguridad, habló con EL TIEMPO sobre el coletazo que deja el abatimiento de Nemesio Oseguera Cervantes, 'el Mencho', máximo líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, una estructura criminal con células en Colombia. Aseguró que el andamiaje del cártel, uno de los más poderosos del mundo, con presencia en más de 60 países, hacía de 'el Mencho' el criminal más poderoso. Del pulso por la sucesión dependerá si la ola de violencia desatada en México se convierte en una sangrienta guerra narco, con réplicas en la 'plaza' colombiana.

Relación con grupos armados en Colombia

Uno de los principales aliados del Cártel Jalisco Nueva Generación es el 'clan del Golfo', precisamente por su incursión en la industria y en el mercado ilegal de las metanfetaminas. Es una relación que, al menos, se conoce desde hace diez años, justamente porque el Cártel Jalisco Nueva Generación tuvo como una de sus principales innovaciones utilizar los puertos del Pacífico mexicano, como Lázaro Cárdenas o Manzanillo, como receptores de precursores químicos que venían desde Asia para producir drogas sintéticas, principalmente metanfetaminas y anfetaminas.

Cuando los grupos colombianos vieron que era un gran negocio, que era un negocio pujante y que podía restarle fuerza al tráfico de drogas naturales como la cocaína o la marihuana, comenzaron a buscar una alianza con los mexicanos. En el entendido de que los grupos criminales en Colombia podían servir como impulsores de nuevas rutas y nuevos mercados —como el africano— y que México podía ser receptor de los precursores para las drogas de diseño.

Entonces, el Cártel Jalisco Nueva Generación se volvió una especie de socio natural para cualquier grupo criminal que quisiera incursionar en ese nuevo mercado. Y, sin duda, los colombianos aprovecharon muy bien esa expansión para unirse. Pero son más bien los grupos colombianos, como el 'clan del Golfo', los que se unen al Cártel Jalisco, y no al revés.

Dinámica sin 'el Mencho' y futuro del cártel

Es muy pronto para saber cuál va a ser el futuro del Cártel Jalisco. No han pasado ni 48 horas desde la muerte de Nemesio Cervantes. Pero no hay que olvidar que los cárteles de la droga son, en el fondo, empresas criminales, y como tales están diseñadas para continuar incluso cuando se quedan sin cabeza.

Hay que pensarlo como una gran empresa. Pensemos, por ejemplo, en Amazon: si mañana muere Jeff Bezos, Amazon no deja de existir; hay mecanismos para que la empresa continúe hasta conseguir un nuevo liderazgo. Tiene junta directiva, tiene órganos consultivos. Lo mismo ocurre con grupos criminales tan grandes como el Cártel Jalisco Nueva Generación.

Hay una serie de jefes de plaza que pueden sostener la operación diaria hasta que suceda una de tres cosas:

  • Primero, que haya consenso sobre quién será el sucesor de Nemesio Cervantes.
  • Segundo, que los grupos decidan caminar por lados distintos, como pasó con el Cártel de Sinaloa, que hoy está fragmentado entre los Chapitos y la Mayiza.
  • Tercero, que el grupo se pulverice de manera acelerada y surja otro desde cero, como ocurrió con Los Zetas, que dieron paso al Cártel del Noreste.

Creo que estamos ante esos tres escenarios. Pero, sin duda, esto solo significa el fin de la era del Mencho. No significa el fin del Cártel Jalisco Nueva Generación. El diseño del cártel está hecho para sobrevivir y continuar, incluso sin su cabeza.

'El Mencho' como el criminal más poderoso

Sin duda estamos frente al narcotraficante —y yo diría al criminal, porque esto va mucho más allá del tráfico de drogas— más poderoso del mundo. Es fácil entenderlo si uno acude a los números. De acuerdo con la DEA, la fortuna de Nemesio Cervantes era, conservadoramente, de mil millones de dólares, una cifra que ninguno de los otros alcanzó de manera personal.

Además, bajo su mando, el Cártel Jalisco Nueva Generación llegó a tener presencia en más de 60 países en los cinco continentes, incluso en lugares tan lejanos como Nueva Zelanda, algo reconocido por el propio gobierno de ese país. Eso nunca lo tuvo Pablo Escobar. El Chapo Guzmán tampoco alcanzó ese nivel de expansión.

Ni siquiera Osama Bin Laden tuvo una presencia global de ese alcance. Las células de Al Qaeda tuvieron control en países de Medio Oriente, pero no en Oceanía ni en lugares tan lejanos como Sudáfrica o el sudeste asiático. Además, el Mencho tuvo una expansión brutal en Estados Unidos. Según reportes de la DEA, tenía presencia en los 50 estados. Y en México operó en las 32 entidades federativas. El Chapo Guzmán, por ejemplo, nunca logró entrar a Tamaulipas, un estado fronterizo con Texas. El Mencho sí tuvo presencia en todo el país.

Cuando uno observa ese panorama, es fácil concluir que estamos ante el criminal más poderoso del mundo en la historia reciente.

Riesgo de violencia en Colombia

Creo que todo va a depender de si el Cártel Jalisco logra una sucesión ordenada y pactada. Si la sucesión es ordenada, los riesgos de violencia más allá de las fronteras de México serían prácticamente nulos. Sin embargo, si hay una lucha interna y los grupos empiezan a romper pactos para ganar poder, podría surgir un reacomodo violento que también tenga impacto en Colombia.

Déjame explicarlo así. Desde 2022, la Secretaría de Marina de México sabía que Nemesio Cervantes padecía insuficiencia renal. Como era uno de los hombres más buscados, no podía acudir a hospitales de alto nivel, así que mandó a construir clínicas propias para recibir tratamientos como diálisis. Era un hombre enfermo y eso lo obligó a pensar en una sucesión.

Sabía que, si no era detenido o abatido —como ocurrió este domingo en la mañana—, probablemente moriría por causas naturales. Esa conciencia de su mortalidad llevó, según se cree, a que dejara instrucciones sobre su sucesor. Hasta ahora, el nombre que más suena es el de su hijastro, Juan Carlos Valencia, alias “El 3”. El Mencho era “El 1”, su hijo —el Menchito— era “El 2”, pero está preso en Estados Unidos. Juan Carlos Valencia sería “El 3”, siguiendo esa línea de sucesión.

Si esa sucesión se respeta y es aceptada por todos, el riesgo de violencia sería mínimo en México y prácticamente nulo en Colombia. Pero si otros liderazgos —como el Jardinero, el RR o la Gallina— intentan reacomodarse y disputar el control, sí podría haber una erupción de violencia que también se sienta en Colombia.