La sofisticada ruta de lavado de dinero a través de 'narcoinfluencers' en redes sociales
Lavado de dinero con 'narcoinfluencers' en redes sociales

La sofisticada ruta de lavado de dinero a través de 'narcoinfluencers' en redes sociales

Las autoridades colombianas han descubierto una sofisticada ruta de lavado de dinero que utiliza a influenciadores digitales, conocidos como 'narcoinfluencers', para blanquear capitales provenientes del narcotráfico. Este entramado criminal opera principalmente a través de plataformas como Instagram, Facebook y TikTok, donde exhiben estilos de vida lujosos sin una fuente de ingresos legítima que los respalde.

El caso de Javier Stunt: captura y liberación controvertida

Uno de los casos más emblemáticos es el de Javier Arias, conocido en redes sociales como Javier Stunt. La Fiscalía lo señaló como hijo de un narcotraficante invisible con el alias 'Primaria', acusándolo de utilizar actividades de juego como fachada para blanquear dinero de envíos de cocaína hacia Estados Unidos.

Stunt fue capturado el 12 de marzo durante un allanamiento en Necoclí, Antioquia, donde se incautó un arsenal que incluía pistolas, escopetas, una carabina y casi 2.000 cartuchos. Pese a la flagrancia del delito, el juez 7 penal de Medellín consideró que no representaba peligro para la sociedad y lo dejó en libertad. Sorprendentemente, días después volvió a publicar contenido en Instagram agradeciendo su liberación.

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El mecanismo de las rifas millonarias

Este influenciador acumula más de 1,5 millones de seguidores y continúa organizando rifas de apartamentos amoblados y carros de último modelo mediante un sistema de boletería con tickets desde 10.000 hasta 5 millones de pesos. Los sorteos se realizan semanalmente usando los números de la Lotería de Medellín, al margen del monopolio estatal de juegos de azar.

Entre las excentricidades exhibidas por Stunt se encuentra la primera Cybertruck llevada a Necoclí, valorada entre 600 y 900 millones de pesos. Esta ostentación ha llamado la atención no solo de autoridades locales, sino también de agencias internacionales como la DEA, que vinculan al influenciador con una organización que envía cocaína desde Colombia hacia Estados Unidos a través de Panamá, Costa Rica y Honduras.

El modus operandi del Clan del Golfo

Las investigaciones revelan que el Clan del Golfo, específicamente el frente liderado por Gabriel Poveda Ramos, ha perfeccionado el uso de redes sociales para blanquear rentas ilícitas del narcotráfico y minería ilegal. Este grupo fue pionero en utilizar sorteos de carros, motos y dinero en efectivo como mecanismo de lavado.

En 2023 fue capturada Ceci Julieth Pino, conocida como Linda Caramelo, otra 'influencer fachada' del clan. Según informes policiales, utilizaba ganancias del narcotráfico para rifar bonos de cirugías estéticas, construir mansiones y adquirir motos de último modelo que legalizaba a través del mototaxismo en Turbo, Antioquia.

La infiltración criminal en plataformas digitales

Otras estructuras ilegales han infiltrado estas plataformas principalmente para reclutar menores de edad. Recientemente fue capturado Armando Rafael Palma Moreno, alias Alambrito, influenciador de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra, acusado de usar redes sociales para difundir el mensaje del grupo armado.

Las autoridades mantienen bajo observación cuentas con millones de seguidores que presentan inconsistencias entre sus ingresos reportados y su derroche ostentoso. "La circulación constante de este material contribuye a posicionar modelos de éxito asociados a economías ilegales", explicó uno de los investigadores consultados.

La falta de regulación y los paraísos fiscales digitales

Expertos en seguridad y análisis financiero advierten que no existe una regulación que permita rastrear con precisión el origen de los ingresos que reportan estas figuras. Instagram, Facebook y TikTok se han convertido en auténticos paraísos fiscales donde es posible maquillar transacciones ilícitas como ingresos por publicidad o monetización de contenido.

Un usuario con millones de seguidores podría reportar ingresos de 50 o 500 millones de pesos por paquetes de publicidad, quedándose con un porcentaje y lavando el restante. No existen tarifas fijas ni tasaciones del contenido que alerten a las autoridades sobre irregularidades.

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La expansión del fenómeno

Estructuras criminales urbanas como el 'Tren de Aragua' también estarían utilizando estos mecanismos para movilizar recursos. En ciudades como Bogotá, Medellín, Cúcuta y Bucaramanga se han documentado pagos elevados a artistas, DJ y creadores de contenido por presentaciones, muchos realizados en efectivo o mediante cuentas en el exterior.

Los investigadores han detectado el uso de bots, perfiles falsos y aplicaciones basadas en inteligencia artificial para posicionar contenidos, atacar a otros usuarios o desviar la atención sobre movimientos financieros sospechosos.

A pesar de que en 2023 la Fiscalía investigaba los patrimonios de influenciadores como Yefferson Cossio y Daneidy Barrera (Epa Colombia), tres años después estas indagaciones parecen haberse cerrado sin derivar en imputaciones, evidenciando las dificultades para combatir este sofisticado sistema de lavado de activos.