Revelación impactante sobre Pablo Escobar y Michael Jackson
En un testimonio que ha causado conmoción, Sebastián Marroquín, hijo del fallecido narcotraficante Pablo Escobar, ha revelado detalles de un plan que su padre contempló en 1988 para secuestrar al legendario cantante estadounidense Michael Jackson. La información surge en la serie documental 'Dear Killer Nannies: Criado por sicarios', donde Marroquín comparte recuerdos de su infancia dentro del entorno del cartel de Medellín.
El plan del concierto privado que ocultaba una intención criminal
Según el relato de Marroquín, quien en ese entonces era adolescente y admiraba profundamente a Jackson, Pablo Escobar consideró contratar al artista para una presentación exclusiva durante una celebración familiar en Colombia. El capo estaba dispuesto a pagar la astronómica suma de 3 millones de dólares para traer al cantante al país.
Sin embargo, como explica Marroquín en la producción, "La idea no era solo traerlo, había algo más detrás". El verdadero objetivo, una vez que Jackson llegara a territorio colombiano, habría sido secuestrarlo para recuperar el dinero invertido en su contratación.
El impacto personal de vivir en el entorno del narcotráfico
Marroquín describe cómo esta situación lo afectó profundamente, al darse cuenta de que incluso sus gustos musicales y sus ídolos podían verse involucrados en los planes criminales de su padre. La posibilidad de que Michael Jackson terminara siendo víctima de un secuestro lo marcó significativamente, mostrando cómo la dinámica del poder y la violencia del cartel permeaba todos los aspectos de su vida familiar.
En la serie, el hijo de Escobar detalla cómo muchas decisiones dentro de su entorno estaban directamente ligadas a las operaciones del narcotráfico, creando una realidad donde lo extraordinario y lo peligroso se entremezclaban constantemente.
Un plan que finalmente no se concretó
A pesar de la intención inicial, el supuesto plan de secuestro nunca llegó a materializarse. Marroquín relata que, con el paso del tiempo, sus preferencias musicales cambiaron y dejó de seguir la carrera de Michael Jackson con la misma intensidad. Este distanciamiento personal habría contribuido a que Pablo Escobar perdiera interés en llevar adelante el proyecto.
El episodio ilustra de manera vívida cómo, durante el apogeo del cartel de Medellín, se contemplaban planes tan extravagantes como arriesgados, incluso aquellos que involucraban a figuras de fama mundial. La revelación muestra la audacia y los límites éticos que caracterizaban las operaciones del narcotráfico colombiano en esa época.
La serie documental continúa explorando otros aspectos de la infancia de Sebastián Marroquín, ofreciendo una perspectiva única sobre la vida dentro de una de las organizaciones criminales más notorias de la historia reciente de Colombia.



