EE.UU. afirma que solo la fuerza militar puede derrotar a los cárteles de droga en Latinoamérica
EE.UU.: solo fuerza militar puede derrotar a cárteles en la región

Cambio radical en la estrategia estadounidense contra el narcotráfico

En una declaración que marca un giro significativo en la política exterior de Estados Unidos, el asesor de seguridad nacional Stephen Miller afirmó este jueves que la fuerza militar es la única forma efectiva de derrotar a los cárteles de droga que operan en Latinoamérica. Estas declaraciones se produjeron durante una reunión con líderes militares de la región en la sede del Comando Sur de Estados Unidos.

Un enfoque militar sin precedentes

Miller, funcionario de la administración del presidente Donald Trump, dejó claro que "después de décadas de esfuerzos, hemos aprendido que no existe una solución de justicia penal para el problema de los cárteles". El asesor de seguridad nacional explicó que esta postura justifica por qué la conferencia se realizó con líderes militares y no con expertos jurídicos, señalando que "estas organizaciones solo pueden ser derrotadas con poder militar".

Esta posición representa un cambio fundamental en la estrategia estadounidense, que bajo el mandato de Trump ha llevado al Pentágono a:

  • Destruir regularmente embarcaciones sospechosas de transportar drogas
  • Participar en la captura del presidente de Venezuela en enero
  • Ayudar a México el mes pasado en su operación para atrapar al jefe del cártel más buscado de ese país

Cuestionamientos legales y políticos

La nueva estrategia no ha estado exenta de controversia. Expertos jurídicos y políticos demócratas han cuestionado la legalidad del enfoque militar, discrepando con la política de la administración Trump que equipara a los narcotraficantes con miembros de organizaciones terroristas como Al Qaeda y Estado Islámico.

Los críticos argumentan que esta postura podría violar normas internacionales y crear precedentes peligrosos en la región. La reunión con líderes militares latinoamericanos, sin embargo, sugiere que Estados Unidos busca consolidar este nuevo enfoque a través de alianzas estratégicas en el continente.

Este cambio de política ocurre en un contexto donde los cárteles de droga han diversificado sus operaciones y aumentado su poder en varios países latinoamericanos, desafiando tanto a gobiernos nacionales como a estrategias internacionales de control de narcóticos.