Estados Unidos planea escalar ofensiva contra narcotráfico en América Latina
Un alto funcionario de la Casa Blanca ha revelado que los recientes bombardeos contra lanchas presuntamente cargadas con droga en el Pacífico y el Caribe representan "apenas el comienzo" de una estrategia mucho más amplia y agresiva que Washington estaría preparando para combatir a los grupos del narcotráfico en América Latina.
Estrategias adicionales en consideración
Joseph M. Humire, subsecretario de guerra para la Defensa Nacional y los Asuntos de Seguridad de las Américas, confirmó durante una audiencia ante el Comité de Servicios Armados de la Cámara de Representantes que Estados Unidos contempla ampliar significativamente sus operaciones en la región.
Entre las medidas que se estarían evaluando se encuentran:
- Ataques terrestres directos contra rutas y escondites de carteles de droga
- Posible despliegue de tropas estadounidenses en países de la región
- Operaciones militares conjuntas con fuerzas armadas de naciones aliadas
- Ataques unilaterales en territorio sudamericano si se considera necesario
Alianzas estratégicas ya en marcha
El funcionario destacó que ya se está colaborando activamente con países aliados para implementar estas estrategias. Un ejemplo concreto es Ecuador, que a principios de marzo anunció el inicio de operaciones militares conjuntas con Estados Unidos.
El presidente ecuatoriano Daniel Noboa declaró en su cuenta de X: "En el mes de marzo haremos operaciones conjuntas con nuestros aliados de la región, incluidos los Estados Unidos. La seguridad de los ecuatorianos es nuestra prioridad".
Según documentos oficiales del Comando Sur de Estados Unidos, Ecuador se ha convertido en el primer país latinoamericano en ejecutar ataques terrestres conjuntos contra la infraestructura de los carteles de narcotráfico.
Iniciativa "Escudo de las Américas"
El pasado 8 de marzo, Estados Unidos anunció formalmente la creación del 'Escudo de las Américas', una coalición que incluye a 18 países de la región con el objetivo declarado de "destruir los carteles del narcotráfico en el hemisferio".
Entre los países participantes se encuentran Argentina, El Salvador, Ecuador, Panamá, Costa Rica y otras naciones que han decidido unirse a esta iniciativa multilateral.
Humire explicó que esta coalición "tiene como objetivo erradicar las amenazas del narcoterrorismo mediante operaciones centradas en la disuasión", aunque no proporcionó detalles específicos sobre cómo se implementarán estas operaciones en la práctica.
Resultados de las operaciones actuales
Según cifras oficiales del Departamento de Guerra de Estados Unidos, las operaciones realizadas hasta la fecha han producido resultados significativos:
- Se han ejecutado al menos 45 bombardeos contra lanchas sospechosas
- Se reportan 157 fallecidos, calificados por Washington como "terroristas"
- Reducción del 30% en tráfico de embarcaciones narcotraficantes en el Caribe
- Disminución del 25% en movimiento de estas embarcaciones en el Pacífico
- Caída del 56% en flujo de fentanilo hacia Estados Unidos
- Reducción del 20% en flujo de cocaína
El subsecretario Humire enfatizó el impacto de estas operaciones: "Eso significa que hay menos estadounidenses muriendo por drogas letales que han estado envenenando a nuestras comunidades. Hemos visto una disminución del 20% en las sobredosis de drogas en el último año".
Preocupaciones sobre expansión militar
Lo que más ha generado preocupación entre observadores regionales es la revelación de que Estados Unidos no descarta realizar ataques unilaterales en países de América del Sur en el futuro, así como el posible envío de tropas estadounidenses a territorios de la región.
Humire no especificó a qué países podrían enviarse dichas tropas, ni bajo qué condiciones o plazos se realizaría este despliegue militar, dejando abierta la posibilidad de una escalada significativa en la intervención estadounidense en asuntos de seguridad regional.
Esta postura representa un cambio notable en la estrategia tradicional de cooperación bilateral, sugiriendo una mayor disposición a actuar de manera independiente si Washington considera que los intereses de seguridad nacional estadounidenses están en juego.



