EE. UU. endurece política migratoria y exige salida de excapos colombianos
EE. UU. endurece política migratoria y exige salida de excapos

Estados Unidos ha endurecido su política migratoria y exige la salida de dos excapos colombianos de su territorio, a pesar de que estos habían alcanzado acuerdos de colaboración con la justicia de ese país, según reveló la Unidad Investigativa de EL TIEMPO. La decisión afecta a Javier Antonio Calle Serna, alias ‘Comba’, y a Jairo Andrés Álvarez Rivillas, alias ‘Coyac’, y pone nuevamente sobre la mesa los efectos judiciales, migratorios y de seguridad que puede tener el retorno de antiguos narcotraficantes.

De acuerdo con fuentes federales citadas por la Unidad Investigativa de EL TIEMPO, las autoridades migratorias notificaron a los apoderados de los dos excapos que tienen plazo hasta julio próximo para salir de Estados Unidos. Si no lo hacen voluntariamente, podrían ser enviados a un tercer país distinto a Colombia, como Sudán del Sur, El Salvador o Uganda.

Giro en el tratamiento migratorio

El caso muestra un giro significativo en el tratamiento migratorio a antiguos capos que colaboraron con la justicia estadounidense. Según la información conocida por EL TIEMPO, aunque estos narcotraficantes habían alcanzado acuerdos de colaboración, la política migratoria del gobierno de Donald Trump “ya no hace excepciones”. Ese cambio deja sin margen a figuras que habían logrado permanecer en territorio estadounidense tras pagar condenas o entregar información valiosa.

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Las agencias federales ubican a ambos en Doral, Florida, desde donde fueron notificados sobre su inminente salida. El caso se conoce pocos días después del regreso a Colombia de Fabio Enrique Ochoa Vasco, conocido como ‘Kiko Pobre’ o ‘Carlos Mario’, quien ya aterrizó en el país y, según la información, se estableció nuevamente en Medellín, su antigua base de operación.

Colaboración judicial ya no frena expulsiones

La situación de ‘Kiko Pobre’ sirve como antecedente inmediato. El excapo salió de prisión en junio de 2020 y logró permanecer casi seis años en Estados Unidos bajo el argumento de que su vida corría peligro si regresaba a Colombia por la colaboración que había entregado. Su retorno marca el inicio de una nueva etapa para otros antiguos narcotraficantes que seguían en ese país.

Ahora el turno es para ‘Comba’ y ‘Coyac’. Javier Antonio Calle Serna fue cabecilla de la banda criminal Los Rastrojos, una estructura que, según la información, continúa activa, traficando y asesinando en varias regiones del país. En mayo de 2021, EL TIEMPO reveló que ‘Comba’ había sido retenido en Nueva York después de quedar en libertad, al igual que su hermano Luis Enrique. Ambos hermanos intentaron permanecer en Miami, pero las autoridades locales les prohibieron su permanencia en Florida. Sin embargo, terminaron establecidos en Doral, donde ahora se le notificó a ‘Comba’ su inminente expulsión.

La decisión encendió alertas en Colombia, especialmente por la eventual reorganización de redes asociadas a Los Rastrojos y por las deudas judiciales que puedan seguir pendientes. “Autoridades colombianas ya están preguntando por su inminente expulsión o retorno voluntario para revisar sus deudas pendientes y una posible reorganización de ‘Los Rastrojos’, que siguen activos”, le dijo a EL TIEMPO una fuente federal. La frase resume la doble preocupación: el frente judicial, por un lado, y el impacto territorial que puede generar el regreso de antiguos mandos criminales.

Colombia revisa procesos y riesgos criminales

El otro excapo planillado para expulsión es Jairo Andrés Álvarez Rivillas, alias ‘Coyac’, de 45 años. Según la información, fue uno de los hombres de confianza de los hermanos Luis Enrique y Javier Antonio Calle Serna. Su papel dentro de la estructura criminal no se limitó a Colombia, pues habría participado en la expansión internacional de las operaciones mafiosas de Los Rastrojos. En Argentina, ‘Coyac’ habría impulsado operaciones de la organización y sostenido reuniones en Bariloche con Jhon Jairo López, alias ‘Niko’, un expolicía encargado de manejar la ruta aérea de droga desde Sudamérica hacia África. Ese antecedente muestra que el caso no solo tiene impacto migratorio, sino que toca rutas internacionales del narcotráfico y redes que conectaron varios países.

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La Unidad Investigativa de EL TIEMPO estableció además que hay una larga lista de excapos que permanecieron en Estados Unidos tras acuerdos de colaboración y que ahora están alistando maletas. Uno de los casos mencionados es el de Guillermo Pérez Alzate, alias ‘Pablo Sevillano’, citado por la Jurisdicción Especial para la Paz como cabecilla del Bloque Libertadores. Según la información, a ‘Pablo Sevillano’ las autoridades le habían perdido el rastro después de asegurar que su vida corría peligro si declaraba en Colombia. Sin embargo, en 2025 EL TIEMPO estableció que su deportación sería inminente tras ser capturado en Orlando, Florida. ICE lo clasificó como un asesino múltiple que confesó 29 homicidios y narcotráfico para financiar actividades paramilitares.

El criterio de las agencias federales parece cerrar la puerta a excepciones. “Todos esos excapos son clasificados en el renglón de felonía en primer grado y deben salir del país así tengan acuerdos por colaboración y los cobije la Convención contra la Tortura, CAT”, explicó la misma fuente federal a EL TIEMPO. Para Colombia, el desafío será judicial, migratorio y de seguridad territorial.