A partir de 2026, obtener la licencia de conducción en Colombia será un proceso significativamente más riguroso. El Ministerio de Transporte ha implementado cambios sustanciales en el sistema de obtención de licencias, con el objetivo de elevar el nivel de los conductores y reducir la accidentalidad en las vías del país. La principal novedad radica en la separación de la enseñanza y la evaluación, buscando mayor transparencia y control.
Cambio clave: Centros de Evaluación independientes
Anteriormente, los Centros de Enseñanza Automovilística (CEA) se encargaban tanto de la formación como de los exámenes finales. Con la nueva normativa, esta función será transferida a los Centros de Apoyo Logístico de Evaluación (CALE), entidades independientes que se encargarán exclusivamente de evaluar a los aspirantes. Esta medida pretende eliminar conflictos de interés y garantizar que el proceso de certificación sea imparcial y confiable.
Nuevo examen teórico: comprensión real de las normas
La prueba teórica también experimenta una transformación profunda. Ya no bastará con memorizar respuestas; los aspirantes deberán demostrar una comprensión integral de las normas de tránsito y su aplicación en situaciones reales. Los temas evaluados incluyen:
- Normas de tránsito actualizadas.
- Interpretación correcta de la señalización vial.
- Comportamiento y convivencia con otros actores viales (peatones, ciclistas, motociclistas).
- Principios fundamentales de seguridad vial para prevenir accidentes.
Examen práctico en dos fases obligatorias
El examen práctico se divide en dos etapas consecutivas, ambas de carácter obligatorio. Solo quienes aprueben la primera fase podrán acceder a la segunda.
Fase 1: Evaluación en pista cerrada
En esta etapa, se evalúa el dominio técnico del vehículo sin la presencia de tráfico. Las habilidades evaluadas son:
- Arranque y frenado de precisión.
- Uso correcto de las luces direccionales.
- Habilidades de parqueo en diferentes ángulos (paralelo, en batería, etc.).
- Coordinación motriz y control general del vehículo.
Fase 2: Prueba en vía pública con tráfico real
Quienes superen la primera fase deberán enfrentar la prueba final en condiciones reales de circulación. Aquí se mide la capacidad de reacción ante imprevistos y el comportamiento general en la vía. Los evaluadores observan:
- Respeto por las señales de tránsito en tiempo real.
- Interacción segura con peatones, ciclistas y otros vehículos.
- Capacidad de respuesta ante situaciones inesperadas (frenadas bruscas, cambios de carril, etc.).
Supervisión y transparencia
Todo el proceso estará supervisado por la Superintendencia de Transporte, que velará por la transparencia y confiabilidad del sistema. La meta es que solo conductores debidamente preparados obtengan la licencia, contribuyendo así a la reducción de siniestros viales en Colombia.



