Claves para no distraerse en un mundo de interrupciones
Alcanzar las metas, mantener el control y ser dueños de nuestro tiempo son aspiraciones compartidas por millones de personas en el mundo, pero en el camino para hacerlas realidad se interpone un obstáculo que a menudo subestimamos: las distracciones.
“Estamos en la oficina y una notificación del móvil nos interrumpe. Intentamos volver a concentrarnos, pero un compañero se acerca a charlar. En casa, las pantallas invaden nuestro tiempo en familia. Nos distraemos de lo importante a cada instante”, dice el experto en comportamiento y psicología del consumidor Nir Eyal.
Eyal es autor de libros como Enganchado (Hooked): cómo construir productos que formen hábitos; e Inmune a la distracción: cómo controlar tu atención ante la epidemia de la interrupción constante. “Si no tienes las herramientas para lidiar con las distracciones, estas manipulan tu cerebro y te hacen perder el tiempo. Las distracciones siempre existirán; gestionarlas es nuestra responsabilidad”, comenta Eyal.
Tipos de distracciones
El escritor explica que la distracción puede tener desencadenantes externos, que son señales del entorno como una notificación en el celular o una persona que nos interrumpe cuando estamos concentrados; e internos, en los que juegan sentimientos negativos como el estrés o la soledad, que provocan incomodidad o molestia y nos impulsan a buscar una distracción para evadirnos.
Ante esta realidad, Eyal propone cuatro acciones para volverse ‘indistraíble’: dominar los desencadenantes internos, planificar el tiempo, eliminar los desencadenantes externos y tomar medidas preventivas para contrarrestar el impulso de distraernos.
Dominar los desencadenantes internos
En cuanto a lo primero, el experto sostiene que para muchas personas la distracción es una huida poco sana de la realidad, “es otra estrategia del cerebro para intentar afrontar el dolor o la molestia que nos provoca una situación o tarea”. En ese sentido, sostiene que hay que aprender a enfrentar la incomodidad. En lugar de huir o de usar recompensas como premios o regalos para motivarse, este experto recomienda “prestar tanta atención como se pueda (a una tarea o situación incómoda) hasta que acabes descubriendo retos que no habías visto”, puesto que los nuevos retos “proporcionan la sensación de novedad que te llevará a centrar en ellos tu atención y mantener la concentración cuando la distracción te tiente”.
En segundo lugar, el experto señala que “cuando tengamos que hacer una tarea difícil o desagradable, resultará más productivo y saludable creer que la falta de motivación ante la misma es temporal que decirnos que estamos agotados y que necesitamos un descanso y tal vez un helado (una recompensa)”. Una técnica que recomienda para lidiar con esta trampa y planear mejor el tiempo es la ‘regla de los 10 minutos’. “Si noto que quiero consultar el teléfono móvil para relajarme, me digo a mí mismo que no hay problema en que lo haga, pero no en ese preciso momento. Tengo que esperar diez minutos”, explica.
Según Eyal, esta técnica es eficaz para lidiar con todo tipo de posibles distracciones, pues nos da tiempo para hacer lo que los psicólogos conductuales denominan ‘surfear el impulso’, que consiste en que “cuando llega un impulso, percibamos la sensación y nos ‘subamos’ a ella como si fuera una ola, sin intentar apartarla ni actuando en función de esa sensación, sino aguantando hasta que la misma remita”, comenta.
Interrupciones externas
Frente a las distracciones que vienen desde afuera, el especialista cita investigaciones que han descubierto que cuando se interrumpe a una persona durante una tarea, esta tiende a intentar compensar el tiempo perdido trabajando más de prisa, pero sus niveles de estrés y frustración son más elevados, lo que dificulta la concentración.
Uno de los principales disparadores externos de las distracciones es que una persona nos interrumpa, por lo que, según Eyal, “a veces tenemos que ser más explícitos a la hora de indicar que queremos pasar un rato sin interrupciones, sobre todo si trabajamos desde casa”. Como anécdota relata que su esposa se compró una diadema con luces led que le iluminan la cabeza a la que llama la ‘corona de la concentración’, y cuando se la pone y la enciende, está avisando claramente que no hay que interrumpirla a menos de que sea una emergencia.
En ese sentido, Eyal enfatiza que tener un sistema ‘antiinterrupciones’ funciona de maravilla, y este no siempre tiene que ser con accesorios como en el ejemplo, sino que cada persona puede idear uno que les deje claro a los demás que está en un momento de concentración y no debe ser interrumpido.
Medidas preventivas digitales
En cuanto a tomar medidas preventivas para contrarrestar el impulso de distraernos, además de establecer un sistema ‘antiinterrupciones’ y planificar el tiempo, el experto habla de gestionar algunas configuraciones en el teléfono móvil. Ya sea para mantenerse en contacto con la familia y amigos, moverse por la ciudad u otras funciones, el celular se ha vuelto indispensable en la vida cotidiana, pero también puede ser una gran fuente de distracción.
“Correos electrónicos, mensajes de texto, alertas de noticias o redes sociales. La cantidad de información disponible hoy en día, la velocidad a la que se distribuye y la ubicuidad del acceso a nuevo contenido en nuestros dispositivos ha dado lugar a una triple distracción”, destaca Eyal. Por ello, propone recuperar el control eliminando las aplicaciones que ya no necesita, desinstalando aquellas que, aunque sean necesarias, pueda utilizar en la computadora; reorganizando las apps para reducir el desorden visual en la pantalla y evitar tener en primer plano aquellas que más frecuentemente lo distraen; y ajustando la configuración de notificaciones para mermar las que interrumpen su concentración.
Agrega que las redes sociales juegan un papel fundamental en la distracción porque sitios como X (antes Twitter), Instagram y otros “están diseñados para enviarnos un sinfín de disparadores externos de la distracción”. Para evitar distraerse digitalmente, este experto también recomienda reducir el impacto de nuestros feeds, es decir el flujo continuo de contenido que se actualiza constantemente como artículos, productos, informaciones o las publicaciones de las cuentas a las que un usuario sigue.
En ese sentido, Eyal señala que existen varias herramientas que eliminan la sección de noticias (News Feed Eradicator) o que solo la desbloquean después de realizar otras tareas más importantes (Todobook), las cuales funcionan en varias plataformas. También es posible, a través de los ajustes propios del teléfono, configurar límites de uso, para que solo pueda usar ciertas aplicaciones por un tiempo determinado, o configurar límites de horarios, para que en ciertas franjas horarias las notificaciones se desactiven.
“Si no tienes las herramientas para lidiar con las distracciones, estas manipulan tu cerebro y te hacen perder el tiempo. Las distracciones siempre existirán; gestionarlas es nuestra responsabilidad” — Nir Eyal, experto en comportamiento



