ELN inicia paro armado en Chocó con restricciones fluviales que confinan a miles
Desde las primeras horas de este miércoles 17 de marzo, el Ejército de Liberación Nacional (ELN) puso en marcha un nuevo paro armado en el departamento del Chocó, específicamente en la subregión del Bajo Baudó. Esta medida, anunciada por el Frente de Guerra Occidental Ogli Padilla, ha generado una grave crisis humanitaria al restringir completamente la movilidad fluvial en los ríos Docampadó, Ijuá y Orpúa.
Comunidades indígenas y afrodescendientes afectadas
Según el comunicado del grupo armado, el paro se implementa como respuesta a las acciones de expansión que estaría adelantando el Clan del Golfo en el territorio. El ELN justifica la medida argumentando que busca evitar accidentes al dificultar la identificación de embarcaciones civiles frente a las paramilitares. Sin embargo, las consecuencias son devastadoras para las poblaciones locales.
Reportes de autoridades locales indican que al menos 6.315 personas pertenecientes a 26 comunidades diferentes permanecen actualmente confinadas. Estas poblaciones, mayoritariamente indígenas y afrodescendientes, dependen de los ríos para su subsistencia diaria, acceso a alimentos, atención médica y transporte básico.
Gobernadora del Chocó denuncia situación crítica
La mandataria departamental, Nubia Carolina Córdoba, confirmó el inicio del paro armado durante la madrugada del miércoles y alertó sobre una escalada reciente de violencia en la región. En declaraciones públicas, la gobernadora detalló que un día antes del inicio del paro, "este mismo grupo atacó la estación de Policía de Santa Rita, cabecera municipal de Rio Iró, mediante granadas transportadas por drones".
Este ataque representa el tercer incidente consecutivo contra ese municipio y se suma a otras acciones violentas registradas en zonas como San José del Palmar. Ante el deterioro del orden público, la gobernadora informó la instalación inmediata de un consejo de seguridad con presencia de la Fuerza Pública y el Ministerio Público para abordar la compleja situación.
Patrón de violencia que se repite
El nuevo paro armado evidencia el control territorial que mantiene el ELN en zonas estratégicas del Pacífico colombiano, donde los ríos funcionan como principales corredores de movilidad. Esta acción llega apenas tres meses después del cruento paro armado que la misma guerrilla impuso a nivel nacional en diciembre pasado, el cual duró 72 horas y dejó:
- 15 zonas atacadas en todo el país
- Cinco personas fallecidas
- Múltiples comunidades confinadas durante varios días
- 13 departamentos afectados con ataques, bloqueos con explosivos y restricciones a la movilidad
La situación actual en el Chocó profundiza la crisis humanitaria en una de las regiones más vulnerables de Colombia, donde el acceso a servicios básicos ya era limitado antes de estas restricciones forzadas.
