El líder del grupo chií libanés Hezbolá, Naim Qassem, afirmó este lunes que no reconocerán las negociaciones directas entre el Líbano e Israel ni sus resultados, al tiempo que reiteró su negativa a deponer las armas, el principal objetivo israelí en las conversaciones de paz.
Declaraciones de Qassem
"Que quede claro: para nosotros, estas negociaciones directas y sus resultados es como si nunca hubieran existido, y no nos importan en absoluto. Continuaremos nuestra resistencia protectora en defensa del Líbano y su pueblo", sentenció el clérigo chií en un comunicado. "No renunciaremos a nuestras armas ni a nuestra defensa", indicó, por otro lado, mientras el Gobierno libanés toma parte en un diálogo mediado por Estados Unidos y sin participación de Hezbolá, pese a ser la principal parte contendiente por parte del Líbano.
Contexto de las negociaciones
Hasta el momento, ambos países han celebrado dos reuniones a nivel de embajadores para establecer un alto el fuego inicial de diez días y, posteriormente, para extenderlo tres semanas más, hasta mediados de mayo, aunque la medida está siendo violada a diario con ataques de los dos bandos. Israel busca en última instancia el desarme de Hezbolá, mientras que el Líbano espera una retirada de las tropas israelíes presentes en el sur del país para avanzar en las negociaciones con una representación de mayor nivel.
Rechazo al diálogo directo
Qassem consideró que entablar un diálogo con Israel supone una "concesión gratuita, humillante e innecesaria", y alertó de que el Líbano no obtendrá nada "a cambio". "Rechazamos categóricamente cualquier negociación directa, y que quienes ostentan el poder sepan que sus actos no beneficiará ni al Líbano ni a ellos mismos. Lo que el enemigo israelí-estadounidense quiere de ellos no está en sus manos", denunció el secretario general.
Propuesta de conversaciones indirectas
Por el contrario, el Estado debería iniciar conversaciones "indirectas" con las autoridades israelíes, así como una iniciativa de diálogo interno entre actores libaneses para consensuar una hoja de ruta que ponga por delante los intereses de la nación, según el clérigo. El jefe del movimiento político y armado también llamó al Gobierno libanés a que revoque su decisión de ilegalizar las actividades militares de Hezbolá, una medida aprobada al inicio de la guerra hace dos meses, en respuesta al ataque contra Israel que hizo estallar la violencia.
Antecedentes del desarme
El Consejo de Ministros del Líbano ya había encargado al Ejército el desarme del grupo chií el verano pasado, pero el proceso avanzó con lentitud fuera de la franja fronteriza donde Hezbolá cesó su actividad armada de forma voluntaria. La tregua actual se mantendrá vigente hasta mediados de mayo, aunque los ataques mutuos continúan amenazando su estabilidad.



