La población de hipopótamos (Hippopotamus amphibius) en Colombia enfrenta un deterioro genético acelerado que pone en riesgo su supervivencia y calidad de vida, según advierte Mario Vargas Ramírez, profesor del Instituto de Genética de la Universidad Nacional de Colombia (Unal).
Origen genético limitado
Esta situación se debe a que los aproximadamente 200 individuos que habitan actualmente el país descienden de solo cuatro ejemplares originales —tres hembras y un macho— traídos en la década de los 80 por el narcotraficante Pablo Escobar. Estos animales provenían previamente de un zoológico en Estados Unidos, lo que agrava el llamado "efecto fundador".
Efecto fundador y endogamia
De acuerdo con el profesor Vargas Ramírez, el "efecto fundador" ocurre cuando un grupo muy reducido de individuos da origen a una nueva población, heredando solo una fracción mínima de la diversidad genética original. En el caso colombiano, este efecto es doble debido al origen previo de los ejemplares.
Esta limitación genética ha derivado en una endogamia sostenida (reproducción entre parientes) durante cuatro o cinco generaciones. Vargas Ramírez señala que el coeficiente de endogamia de estos animales podría situarse hoy entre 0,4 y 0,6, lo que significa que cada individuo tiene entre un 40 % y 60 % de probabilidad de heredar genes idénticos de un mismo ancestro.
Consecuencias para la especie
El reporte académico indica que esta falta de diversidad conlleva riesgos críticos:
- Pérdida de capacidad adaptativa: La población colombiana posee menos del 10 % de la diversidad genética de una población saludable en África. Esto les impide enfrentar cambios ambientales, sequías o nuevas fuentes de alimento.
- Vulnerabilidad a enfermedades: Al ser genéticamente casi idénticos, la aparición de una nueva enfermedad sin genes de resistencia podría afectar al 100 % de la población.
- Defectos hereditarios: La endogamia reduce la fertilidad y la supervivencia entre un 30 % y 50 %, además de acumular mutaciones perjudiciales de forma irreversible.
Impacto ecosistémico y medidas técnicas
Vargas Ramírez expone que, más allá de su viabilidad genética, estos animales impactan la química del agua y amenazan a especies nativas como el manatí, la nutria de río, el caimán aguja y diversas tortugas.
Ante este panorama, el experto menciona que el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible ha autorizado un protocolo técnico para la eutanasia que iniciará con el sacrificio de 80 individuos. "Aunque sea incómodo, triste y plantee cuestionamientos morales, la eutanasia es la solución más ética y no debe postergarse más. El plan contará con protocolos estrictos que garantizarían una muerte con el menor dolor posible para estos inmensos herbívoros", afirmó el académico en el periódico Unal.
Según lo reportado por el profesor de la UNAL, la comunidad científica considera que, desde el punto de vista genético, la población no es viable y la intervención es necesaria para proteger los ecosistemas de las cuencas de los ríos Magdalena.



