Las disidencias de 'Iván Mordisco' afianzan su dominio en el Cauca con estructuras organizadas y armamento avanzado
En el departamento del Cauca, las disidencias de las FARC bajo el mando de alias 'Iván Mordisco' han establecido un control territorial significativo, operando a través de estructuras jerárquicas bien definidas y desplegando un poder bélico que incluye armamento sofisticado. Este grupo, que se separó del proceso de paz, ha logrado consolidar su presencia en varias zonas rurales y urbanas, generando alarma entre las autoridades y la población civil por el aumento de la violencia y las actividades ilícitas.
Estructuras organizativas y cabecillas clave
La organización de estas disidencias se basa en una estructura piramidal, con 'Iván Mordisco' como líder principal, respaldado por un círculo cercano de comandantes que supervisan diferentes frentes y bloques en el Cauca. Entre los cabecillas más destacados se encuentran:
- Alias 'John 40', encargado de operaciones en el norte del departamento.
- Alias 'Marlon', quien coordina actividades en el sur, cerca de la frontera con Nariño.
- Alias 'El Paisa', responsable del financiamiento a través del narcotráfico y la extorsión.
Estos líderes operan con autonomía relativa pero bajo la directriz central de 'Iván Mordisco', lo que permite una rápida adaptación a las acciones de las fuerzas militares y policiales. La estructura incluye células especializadas en inteligencia, logística y combate, facilitando su capacidad para mantener el control en áreas estratégicas como corredores de narcotráfico y zonas mineras.
Poder bélico y tácticas de operación
El poder bélico de estas disidencias es considerable, con acceso a armamento que incluye fusiles de asalto, granadas y explosivos artesanales. Se estima que cuentan con cientos de combatientes entrenados, muchos de ellos desertores de las FARC o reclutados localmente. Sus tácticas combinan la guerra de guerrillas con acciones de intimidación hacia comunidades, lo que ha resultado en desplazamientos forzados y un clima de inseguridad persistente.
Además, han establecido alianzas tácticas con otros grupos armados y carteles de droga, ampliando su influencia y recursos. Esto les permite financiar sus operaciones a través del tráfico de cocaína, la minería ilegal y la extorsión a negocios y agricultores en la región. Las autoridades han reportado enfrentamientos frecuentes entre estas disidencias y la fuerza pública, con bajas en ambos bandos y un impacto negativo en la estabilidad del Cauca.
Impacto en la seguridad y desafíos para el Estado
La consolidación de estas disidencias representa un desafío crítico para la seguridad en el Cauca, afectando no solo el orden público sino también los esfuerzos de desarrollo y paz en la zona. Las comunidades locales enfrentan restricciones a la movilidad, amenazas y una creciente economía ilegal que socava las instituciones estatales. El gobierno nacional ha incrementado las operaciones militares en respuesta, pero la complejidad del terreno y la infiltración de estos grupos en la sociedad civil dificultan su erradicación.
Expertos en seguridad advierten que, sin una estrategia integral que combine la acción militar con programas sociales y de reintegración, el ciclo de violencia podría perpetuarse. La situación en el Cauca subraya la necesidad de abordar las causas estructurales del conflicto, como la pobreza y la falta de oportunidades, para contrarrestar el reclutamiento y el apoyo local a estas disidencias.