Combates entre Clan del Golfo y ACSN en Aracataca dejan víctimas civiles y alerta humanitaria
Combates en Aracataca dejan víctimas civiles y alerta humanitaria

Violencia armada en Aracataca deja víctimas civiles durante jornada electoral

Mientras Colombia celebraba elecciones para Congreso, consultas interpartidistas y las Circunscripciones Transitorias Especiales de Paz, la violencia se recrudecía en el municipio de Aracataca, Magdalena. En la zona rural de esta localidad, enfrentamientos entre el Clan del Golfo —autodenominado Ejército Gaitanista de Colombia— y las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN) han dejado un saldo trágico de víctimas civiles y han encendido las alarmas humanitarias en la región.

Defensoría del Pueblo solicita corredor humanitario urgente

La Defensoría del Pueblo ha hecho un llamado urgente para la apertura de un corredor humanitario que permita atender a los heridos y evacuados. Iris Marín, defensora del Pueblo, manifestó a través de sus redes sociales: "En la Sierra Nevada un combate sucesivo e intermitente entre el Clan del Golfo (EGC) y Los Pachencas (ACSN) tiene confinada a la población indígena. Hay dos mujeres desaparecidas, un hombre habría muerto y un niño está herido".

La entidad reiteró su exigencia a ambos grupos armados para que cesen inmediatamente los combates y excluyan por completo a la población civil de las hostilidades, recordando los compromisos asumidos en febrero pasado sobre el respeto al derecho internacional humanitario.

Balance trágico en comunidades indígenas

Los enfrentamientos se registraron específicamente en el sector de Cerro Azul, en la parte alta de la comunidad indígena Serankwa. El balance preliminar reporta:

  • Un integrante de la comunidad fallecido tras la explosión de una granada
  • Al menos seis civiles del pueblo arhuaco heridos, incluyendo un niño de seis años
  • Dos mujeres desaparecidas
  • Viviendas, corrales y animales de propiedad comunitaria incinerados

La situación ha generado la suspensión de actividades escolares y severas restricciones a la movilidad debido a la presencia de material bélico en la zona, aumentando considerablemente el riesgo de confinamientos y desplazamientos forzados para las comunidades afectadas.

Antecedentes y contexto del conflicto

Estos enfrentamientos entre las dos estructuras armadas se vienen registrando de forma intermitente desde el pasado 17 de febrero en esta zona de la Sierra Nevada de Santa Marta. La Defensoría del Pueblo había advertido previamente sobre estos riesgos en la Alerta Temprana Estructural 020 de 2025, donde se señalaba explícitamente la disputa territorial entre grupos armados en la región.

Según el informe "Mapas y factores de riesgo electoral" de la Misión de Observación Electoral (MOE), la guerra entre las ACSN mantenía en riesgo medio a siete municipios de la Circunscripción Transitoria Especial de Paz, incluyendo Santa Marta, Ciénaga y Fundación en Magdalena; Dibulla y San Juan del Cesar en La Guajira; y Valledupar en Cesar.

Tensión en los procesos de paz

Este episodio de violencia tensiona significativamente los acercamientos del Gobierno Nacional con estos grupos en el marco de la política de paz total. Tanto el Clan del Golfo como las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada participan actualmente en espacios socio-jurídicos de conversación con el Ejecutivo.

La Defensoría insistió en la necesidad de habilitar un corredor humanitario libre de minas antipersonal que permita no solo evacuar a los heridos, sino también facilitar el ingreso de misiones humanitarias a la zona. Paralelamente, pidió a las autoridades territoriales activar planes de contingencia junto con la Unidad para las Víctimas ante posibles desplazamientos o confinamientos en las comunidades rurales de Aracataca.

Historia que se repite en Aracataca

Aracataca conoce tristemente esta historia de violencia. El paramilitarismo dejó su huella en esta tierra hace más de treinta años. En febrero de 1993, las Autodefensas del Palmor —también conocidas como Los Rojas— ingresaron a una vereda, asesinaron a cuatro pobladores a quienes acusaban de tener vínculos con la guerrilla y arrojaron tres cuerpos al río Tucurica. Las familias de las víctimas fueron amenazadas para silenciar las denuncias y posteriormente expulsadas del territorio.

Este grupo armado mantuvo presencia en la región desde mediados de los años setenta, contando con el apoyo de Hernán Giraldo Serna, comandante del Bloque Resistencia Tayrona de las AUC, quien durante décadas controló el narcotráfico en la Sierra Nevada de Santa Marta.

Mientras tanto, en el ámbito electoral, la curul de paz de Serranía de Perijá —que cobija municipios de La Guajira y Cesar— fue ganada por Jorge Rodrigo Tovar, hijo del exparamilitar Jorge 40, quien con 23.842 votos logró reelegirse en ese escaño.