Erupción de volcán de lodo en San Juan de Urabá genera alerta y bloqueos viales
Habitantes del corregimiento San Juancito, en la zona rural del municipio de San Juan de Urabá, vivieron momentos de pánico y tensión durante la tarde del miércoles 25 de febrero, cuando se registró la activación espontánea de un volcán de lodo en la región. El fenómeno natural, que ocurrió de manera imprevista, provocó bloqueos parciales en la vía que conecta al municipio con esta población, debido principalmente a la acumulación significativa de lodo y a la aparición de grietas en el terreno circundante.
Impacto inmediato y respuesta de las autoridades
Afortunadamente, no se han reportado personas heridas como consecuencia directa de la erupción. Sin embargo, las autoridades locales y regionales han activado protocolos de seguridad y mantienen un monitoreo permanente y exhaustivo de la zona afectada. Organismos especializados en gestión del riesgo, incluyendo personal de Corpourabá, continúan realizando labores de verificación, control y evaluación de daños, mientras se consolida un informe técnico detallado sobre la evolución y las características específicas de este evento geológico.
Héctor Doria, delegado de Corpourabá ante el Consejo Municipal de Gestión del Riesgo de San Juan de Urabá, explicó en declaraciones a medios que los volcanes de lodo, conocidos técnicamente como diapiros, suelen presentar este tipo de manifestaciones de manera periódica. "Es un fenómeno que genera una fumarola o llamarada al quemarse los gases acumulados. Una vez que se consumen estos gases, el volcán regresa a su estado natural. La afectación principal se deriva de la cantidad de lodo expulsado desde el interior, lo que puede ocasionar daños en infraestructura vial, como ha sucedido en este caso", detalló el experto.
¿Existe probabilidad de una nueva erupción consecutiva?
Frente a la inquietud de la comunidad y las autoridades sobre la posibilidad de que el volcán de lodo experimente una nueva erupción en el corto plazo, Doria ofreció un análisis basado en el comportamiento histórico de estos fenómenos. Aclaró que, aunque ningún evento natural puede predecirse con un 100% de fiabilidad, la probabilidad de que ocurra una erupción consecutiva o dos erupciones seguidas en un periodo breve es extremadamente baja.
"Estos diapiros tienen frecuencias variables según sus condiciones específicas. Generalmente, transcurren años antes de que un diapiro selle su cráter y vuelva a entrar en erupción. La probabilidad de erupciones consecutivas es mínima, casi escasa, pero siempre debemos recordar que frente a fenómenos naturales no podemos garantizar certezas absolutas", afirmó el delegado.
Parte de tranquilidad para la comunidad afectada
Doria también transmitió un mensaje de calma a los residentes de San Juancito y zonas aledañas, asegurando que lo que normalmente sigue a un evento de esta naturaleza es un periodo extendido de tranquilidad y estabilidad. "Tras la expulsión y combustión de los gases en la atmósfera, el volcán de lodo entra en una fase de reposo. Por lo tanto, en este momento, la probabilidad de una nueva erupción es prácticamente nula, lo que permite enfocarse en las labores de limpieza y recuperación de la vía afectada", concluyó.
Las autoridades continúan evaluando los daños y coordinando acciones para restablecer por completo la transitabilidad en la zona, mientras refuerzan la vigilancia para cualquier eventualidad futura relacionada con actividad geológica inusual en esta región de Antioquia.
