Tormenta de granizo y vientos causa estragos en municipios de Santander
Una intensa granizada acompañada de fuertes vientos azotó con violencia las poblaciones de Encino y Coromoro en el departamento de Santander, dejando a su paso un panorama de destrucción en viviendas, cultivos y vías rurales. El fenómeno natural, que ocurrió durante la tarde del martes, cubrió de blanco extensas áreas y generó daños considerables que han llevado a las autoridades locales a solicitar la declaratoria de Calamidad Pública.
Encino: viviendas destechadas y cultivos arrasados
En el casco urbano de Encino y la vereda Los Guayabos, los residentes amanecieron enfrentando las consecuencias de la tormenta. Nelson Flórez, habitante del centro poblado, relató cómo un árbol derribado por los vientos destrozó el techo de una habitación, un pasillo y otros espacios de su vivienda. "Con ayuda de mi familia y vecinos intentamos retirar parte del tronco, pero la situación es difícil", expresó mientras buscaba tejas provisionales para evitar que las continuas lluvias inunden su hogar.
El alcalde de Encino, Norberto Díaz, confirmó que en el reporte oficial preliminar se registran al menos cuatro viviendas seriamente afectadas, con techos completamente destruidos por la combinación de vientos huracanados y la caída de árboles. Sin embargo, la preocupación mayor recae sobre los cultivos, donde extensas plantaciones de café, yuca, caña y plátano aparecieron cubiertas de una capa de hielo que las dejó completamente destruidas.
Productores agrícolas enfrentan pérdidas totales
Julio Niño, habitante de la vereda Guayabal, contempló con desolación cómo sus cultivos quedaron reducidos a nada tras la tormenta. "El hielo frío y duro acabó con las matas de café, el plátano, la yuca, con todo", afirmó el productor, quien calcula que al menos otros 40 agricultores de la zona enfrentan pérdidas similares. Niño destacó que aunque en ocasiones anteriores había caído granizo en la región, "nunca se había visto un fenómeno natural con esta intensidad".
El alcalde Díaz manifestó especial preocupación por la situación financiera de los productores, ya que "la mayoría adquieren préstamos para sacar adelante sus cosechas". Las autoridades trabajan en la recolección de información detallada sobre las hectáreas afectadas para gestionar apoyos con entidades bancarias y gubernamentales.
Riesgo de incomunicación y daños en vías
Un problema adicional que enfrenta Encino es el deterioro progresivo de sus vías de acceso. Las dos rutas que conectan el municipio con Charalá están "a punto de colapsar" según el alcalde, quien advirtió que las lluvias persistentes de los últimos meses tienen al municipio "a punto de quedarse incomunicado". Se requiere maquinaria especializada para mitigar los riesgos existentes y restablecer la conectividad.
Coromoro también sufre los embates de la tormenta
Mientras Encino enfrentaba la granizada, cuatro veredas de Coromoro sufrían los efectos de una intensa tormenta de agua y viento. Rodolfo Sánchez, alcalde de esta población, reconoció que "este último aguacero fue muy fuerte, más que cualquier otro en el último tiempo". La cantidad de agua caída fue tal que pequeños aljibes y nacimientos de agua en las montañas se transformaron en quebradas que arrasaron con vías y cultivos.
Preliminarmente se tienen reportes de al menos tres viviendas afectadas en las veredas El Fical, Guachavita, Pueblo Viejo y Zuñiga. La administración municipal desplazó maquinaria en la mañana del miércoles para restablecer la conectividad con estas zonas rurales, mientras se espera que la declaratoria de Calamidad Pública agilice la llegada de ayudas para la población afectada.
Gestiones para la ayuda humanitaria
Ambas administraciones municipales realizan recorridos por los sectores afectados para elaborar un balance completo de los daños en viviendas, cultivos e infraestructura vial. El plan incluye solicitudes formales de apoyo a entes departamentales y nacionales, con especial atención a los productores agrícolas cuyos medios de subsistencia han quedado comprometidos por la tormenta.
Mientras las evaluaciones continúan, los habitantes de Encino y Coromoro enfrentan la incertidumbre con la esperanza de que las ayudas lleguen pronto. "La esperanza es que la alcaldía nos pueda ayudar en algo", expresó Nelson Flórez, reflejando el sentimiento generalizado entre quienes perdieron techos, cultivos y seguridad ante un fenómeno natural que superó todas las expectativas.
