El Niño Costero: Fenómeno climático que incrementa lluvias en el suroeste de Colombia
El Niño Costero afecta lluvias en suroeste de Colombia

El Niño Costero: Un fenómeno climático bajo vigilancia en Colombia

El Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) mantiene en observación el fenómeno climático conocido como El Niño Costero, debido a sus posibles efectos en el suroccidente de Colombia. En su Comunicado Especial No. 028, emitido el 4 de marzo de 2026, la entidad alertó al Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres (SNGRD) y al Sistema Nacional Ambiental (Sina) sobre la evolución de este evento y su relación con las condiciones actuales del fenómeno ENOS (El Niño-Oscilación del Sur).

Impactos en Cauca y Nariño

De acuerdo con el Ideam, si las condiciones actuales se mantienen, podrían registrarse incrementos graduales en las precipitaciones en el suroeste del país, particularmente en los departamentos de Cauca y Nariño. Estas regiones han mostrado históricamente sensibilidad a los cambios en la dinámica oceánica y atmosférica del Pacífico, lo que las hace vulnerables a alteraciones en el régimen de lluvias.

El Niño Costero es descrito como un evento climático regional que afecta principalmente la zona costera del Pacífico sudamericano, con impactos más directos en países como Perú y Ecuador. Sin embargo, sus efectos pueden sentirse de manera indirecta en Colombia, especialmente en el suroeste, debido a la cercanía geográfica y a la interacción de los sistemas atmosféricos.

Características y diferencias con El Niño clásico

Este fenómeno corresponde a una manifestación regional del evento climático global “El Niño”, caracterizado por el calentamiento anómalo de las aguas superficiales del océano Pacífico ecuatorial cercano a la costa. A diferencia del fenómeno de El Niño clásico, cuyos efectos pueden extenderse a amplias zonas del territorio nacional, El Niño Costero concentra sus impactos en áreas costeras específicas, sin afectar necesariamente al conjunto del país.

En el caso colombiano, esta particularidad implica que los cambios en las lluvias y en las condiciones atmosféricas no se presenten de manera generalizada, sino focalizada en zonas como Cauca y Nariño. Allí, el aumento gradual de las precipitaciones podría darse si persisten las condiciones observadas en el Pacífico.

Coordinación internacional y alertas

El Ideam informó que los servicios meteorológicos de Perú y Ecuador han emitido alertas relacionadas con El Niño Costero, lo que refuerza la necesidad de mantener un monitoreo constante en Colombia. Estas alertas regionales se convierten en un insumo clave para anticipar posibles impactos indirectos en el país, especialmente en las zonas más cercanas a la costa del Pacífico.

El seguimiento de este fenómeno se realiza en coordinación con organismos internacionales como la Organización Meteorológica Mundial (OMM) y el Centro de Predicción Climática del NOAA. Según los boletines recientes, la probabilidad de que se instauren condiciones neutrales del ENOS es del 60 % para el período comprendido entre febrero y mayo.

Neutralidad del ENOS y perspectivas futuras

El Ideam explicó que, para Colombia, el ingreso a una fase de neutralidad del ENOS implica que este fenómeno tendrá menores efectos sobre la precipitación y la temperatura durante los próximos meses. En este escenario, el comportamiento atmosférico dependerá en mayor medida de los patrones habituales de la temporada y no de forzantes intensos asociados a El Niño o La Niña.

No obstante, la entidad también advierte que la probabilidad de que se configure un episodio de El Niño aumenta gradualmente en los próximos meses. Según los modelos internacionales de predicción citados por el Ideam, la posibilidad de un evento de El Niño se incrementa hacia el 30 % entre abril y junio, y podría llegar al 40 % entre mayo y julio.

El Ideam subrayó que, para esta época del año, la fiabilidad de los pronósticos climáticos es menor debido a la llamada “barrera de predictibilidad de la primavera” del hemisferio norte. Este fenómeno limita la capacidad de los modelos para anticipar con precisión la evolución de las señales asociadas al ENOS, lo que obliga a manejar los escenarios con cautela.

Por esta razón, la entidad reiteró que continuará en vigilancia permanente de las condiciones océano-atmosféricas, verificando el cumplimiento de los criterios de persistencia establecidos para una eventual declaratoria oficial del fenómeno en Colombia.